Solo uno de cada diez viajeros que cruzarán la frontera en el 2040 lo hará en el ferrocarril rápido
GALICIA
Las proyecciones hechas por Fomento sobre el nivel de uso del AVE galaicoportugués tampoco conceden más argumentos que respalden al tren rápido que el que está brindando el Gobierno luso. Los estudios con los que el ministerio acompañó la memoria del proyecto dictaminan que de los 2,6 millones de coches que cruzaron la frontera de Tui en el 2002 se pasará a 5,6 millones de automóviles en el 2040. La consultora Sener, redactora del estudio, advierte así del triunfo del automóvil sobre un tren que considera que será utilizado por 607.645 personas cuando sea puesto en marcha en el 2015, frente a los 3,9 millones de personas que se moverán en coche.
Los técnicos calculan que esa proporción permanecerá invariable a lo largo de los siguientes 25 años, con lo que el AVE solo será utilizado por el 12% de los viajeros que crucen los dos países por el Miño. Eso sí, en el 2040 el número de usuarios del tren rápido alcanzaría los 873.604, pero los trayectos en coche crecerán también un 43%.
Un «low cost» sin mercancías
En lo que es realmente pesimista el estudio encargado por Fomento es en el movimiento de mercancías, en el que no ven síntomas claros de crecimiento, y quizás por eso tanto el ministerio español como el luso lo den ya casi por descartado para dicha línea.
El tramo internacional con más demanda será el comprendido entre Vigo y Valença, al preverse que en su inicio mueva 163.173 personas, mientras 1,6 millones lo harán por carretera. Braga-Vigo y Vigo-Oporto serán los otros dos únicos trayectos en los que se estima que puede haber más de cien mil pasajeros al año, porque entre A Coruña y Oporto no se cuenta con más de 32.490, o con 7.238 desde Santiago, o 1.072 desde Ourense.
Para incentivar el uso del AVE lusogalaico, el Ejecutivo de Lisboa maneja la posibilidad de convertirlo en un servicio low cost (de bajo coste), en el que el confort sea sacrificado en favor de unos precios de pasajes más asequibles y que permita ser usado por más usuarios, aunque detrás de la idea se encuentre realmente rebajar el precio de compra de los trenes.