Los padres del niño obeso ourensano cuya tutela ha asumido la Xunta piden «una segunda oportunidad» y aseguran que lleva semanas haciendo dieta
03 nov 2009 . Actualizado a las 18:31 h.Piden una segunda oportunidad. Los padres del menor ourensano que con nueve años pesa 70 kilos pidieron ayer a la Xunta que dé marcha atrás en su decisión de asumir la tutela del niño y les conceda la ocasión de demostrar que, ahora sí, se han dado cuenta de que deben educar a su hijo de otra manera y, sobre todo, inculcarle hábitos alimenticios saludables.
«Ahora ya no come bollería ni hamburguesas, ni las quiere ver delante», aseguraba ayer Luis Montoya. El padre del chico asegura que desde hace un mes el niño -que ha llegado a pesar 86 kilos- hace dieta y sigue un régimen de comida sana. En todo caso, insta a la Administración a que compruebe ante un médico el estado actual de salud de su hijo. «Si está mal, que se lo lleven, pero si no, que se quede conmigo», suplicaba el progenitor entre sollozos en una rueda de prensa celebrada ayer en el despacho de su abogado, al que no solo acudieron familiares, sino también vecinos que criticaron a las autoridades y destacaron que el niño está «sano y feliz» junto a sus allegados.
Celebrar su cumpleaños
Cabizbaja, parca en palabras y siempre al lado de su marido, la madre del menor, Margarita Gabarres, quiso insistir en que «de aquí en adelante el niño va a ir muy bien» y pidió al juez que le permita continuar con su hijo, más ahora que está próxima la celebración de su cumpleaños.
Con todo, la familia del pequeño se encuentra en una situación muy compleja, más aún después de que el Juzgado de Familia de Ourense se haya negado a escuchar sus argumentos para suspender cautelarmente la tutela de Menores. Basándose en el «superior interés de la salud del menor» el magistrado considera que no hay garantías de que «a la vista de lo sucedido en los últimos cinco años», el niño pueda cumplir la dieta con sus padres.
Es por ello que, recurran o no ese auto, los progenitores tendrán que decidir ahora si acatan o no la resolución acordada por la Xunta el pasado 23 de septiembre, por la cual se declaraba al menor en situación de desamparo y se ordenaba su ingreso en un centro. Hasta ahora, Margarita y Luis se han negado a entregar a su hijo, que podría ser detenido en cualquier momento por las autoridades policiales, encargadas de trasladarlo al no haberlo hecho los padres de forma voluntaria.
Denuncia a la Fiscalía
Precisamente, fuentes de la Consellería de Benestar e Traballo adelantaron ayer que si el entorno del menor sigue negándose a cumplir la resolución y no se puede ejecutar la tutela, se procederá a denunciar el caso ante la Fiscalía para que tome las medidas oportunas, que podrían ir dirigidas contra los progenitores.
Sin entrar a valorar este caso concreto, estas fuentes explicaron que la decisión de asumir la tutela de un menor se toma siempre en casos en los que existen graves riesgos para el niño y después de haberse intentado otras vías menos drásticas.