La Xunta afirma que la financiación autonómica vulnera la Constitución

GALICIA

La vicepresidencia segunda dice que es una visión sesgada y que hay mecanismos que equilibran el reparto

03 sep 2009 . Actualizado a las 10:50 h.

A la espera de que Gobierno central y Xunta aborden en una comisión mixta el desarrollo del nuevo sistema de financiación autonómica y la concreción de los fondos que le corresponden a la comunidad, el Gobierno gallego mantiene vivas sus discrepancias respecto al modelo que determinará a partir de ahora las aportaciones territoriales del Estado. La creación del fondo de competitividad, destinado exclusivamente a las comunidades más ricas (Cataluña, Madrid, Valencia o Baleares) para acercar a la media estatal las aportaciones que recibían per cápita, es el blanco de las críticas del Gobierno gallego. Cataluña, que en el modelo anterior era la décima comunidad en aportaciones por habitante, pese a ser solo superada por Andalucía en el monto total de las aportaciones del Estado, es la segunda mejor parada en el reparto per cápita de los fondos adicionales, siendo superada solo por Baleares. Galicia era hasta ahora la quinta comunidad más dotada en términos absolutos y por habitante pero en los nuevos fondos adicionales baja hasta al séptimo.

Desequilibrio

El hecho de que el polémico fondo de competitividad esté dotado con 2.572 millones de euros, y se lleve el 70% de los recursos adicionales destinados a reforzar políticas de bienestar y compensar los crecimientos de la población, deja 1.200 millones para repartir el fondo ideado para la cooperación y el apoyo a las autonomías de menor renta. Esa desigualdad supone para la Xunta una afrenta inconstitucional que perjudicará a Galicia, Andalucía, Castilla y León, Murcia, Extremadura, Asturias y Castilla-La Mancha, según sus cuentas.

«Entendemos que o Fondo de Competitividad, que ten por obxecto garantir unha igualdade na financiación per cápita entre comunidades, constitúe unha quebra á solidaridade interterritorial consagrada na Constitución española», mantiene la Consellería de Facenda.

Redistribución anulada

Dicho departamento asegura que la redistribución de recursos que se venía haciendo desde las comunidades más dinámicas hacia las de menor capacidad económica quedará en parte anulada por la asignación de los recursos adicionales que conlleva solo para las autonomías ricas el Fondo de Competitividad. La Xunta pone de manifiesto su crítica hacia la decisión del Gobierno central de primar así la igualdad en la financiación per cápita por encima del desarrollo regional mediante la estimulación del crecimiento allí donde es menos intenso.

Esa supuesta ruptura de los mecanismos de solidaridad entre comunidades viene siendo objeto de estudio también por catedráticos como el miembro del Consello de Contas Xoaquín Álvarez Corbacho, que tacha de «destrozo» la brecha que a su juicio abrirá el nuevo modelo de financiación entre las comunidades ricas y las de menor renta (ver artículo adjunto).

La crítica de la Xunta es sin embargo rechazada desde la vicepresidencia segunda del Gobierno central, alegando que el Fondo de Competitividad nunca podrá superar el volumen de las partidas destinadas a la cooperación más las del Fondo de Compensación Interterritorial, que, según Economía, seguirá vivo en el nuevo modelo. «La ley marcará un límite para las aportaciones adicionales a las comunidades de mayor renta y nuestra voluntad es la de acercar a todas las autonomías a la media», señala una portavoz de la vicepresidencia segunda. El departamento que dirige la ministra Elena Salgado sostiene que es lógico que los que más aportan no se quieran ver discriminados en el reparto per cápita, ya que por ahora se mantienen por debajo de la media, «pero eso no supondrá una recorte para el resto, pues para eso se han creado los fondos adicionales», señala la misma portavoz, para quien la exposición de la Xunta obedece a estrategias partidistas y a una visión sesgada del nuevo modelo.