Un castro convertido en escombro

GALICIA

El Seprona investiga una denuncia por un supuesto traslado de arena con vestigios de un yacimiento arqueológico de San Cibrao para unas obras en el polígono de Foz

12 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) investigará si el relleno que se está efectuando en el polígono industrial de Fazouro (Foz) se realiza con vestigios arqueológicos procedentes de un castro de San Cibrao mezclados con arena. Es lo que sostiene el colectivo Mariñapatrimonio, que fue el que levantó la liebre al presentar sendas denuncias, una ante la Dirección Xeral de Patrimonio y otra ante el propio Seprona, sobre el traslado, supuestamente irregular, de esos restos.

Agentes del Seprona ya se han puesto manos a la obra. Ayer realizaron la primera inspección ocular y ahora trabajan en la reunión de datos para conocer quién retira el material, quién dio la orden, quién autorizó el traslado, adónde se lleva, por qué y, sobre todo, si sobre ese material existía alguna figura de protección por parte de Patrimonio. No se descarta que expertos en temas de arqueología de la Guardia Civil se desplacen para verificar si se trata o no de restos arqueológicos. El objetivo es presentar denuncia con los hechos que se corroboren.

El alcalde de Cervo, Alfonso Villares Bermúdez (PPdeG), consultado ayer, señaló que acaba de enterarse del asunto y que se ha puesto en contacto con el supuesto propietario de los escombros y que este le aseguró que no procedían del castro sino de otra obra y que Mariñapatrimonio se equivoca de raíz.

A la espera del resultado de la investigación, este colectivo señala que, por lo de pronto, se habían suspendido ayer los traslados, y que hará un seguimiento de cómo evolucione la situación, y hasta no descartando la adopción de medidas «gordas». Más allá de ciertas cautelas, lo tiene claro y acusa a una promotora de dañar una zona protegida de San Cibrao ignorando una orden de paralización de las obras dictada meses atrás.

Y añade Mariñapatrimonio con contundencia: «Os materiais arqueolóxicos, mesturados con area do xacemento, procedentes desta destrución foron tirados nunha finca fronte á gasolinera de Cervo. Foron 50 camións de restos, que posteriormente se taparon con terra doutro lugar. A pesar do intento de ocultar estes restos, Adega rescatou dous muíños así coma fragmentos de cerámica».

Inhibición

Y puntualiza que aunque estos hechos fueron denunciados por Adega en enero del 2008, la Dirección Xeral de Patrimonio lo ignoró y no realizó intervención alguna ni tomó medidas para proteger los restos, vulnerando, subraya, la Lei de Patrimonio Cultural de Galicia.

Al margen de la presunta agresión al castro, Mariñapatrimonio destaca la distorsión histórica que se generaría en el parque empresarial de Fazouro si la operación de relleno se culmina hurtando la verdad al ciudadano. «Este traslado crea un novo xacemento arqueolóxico no polígono industrial de Foz, falseando a historia e provocando, deste xeito, problemas no estudo da arqueoloxía na Mariña», señala el colectivo.

Como dato ilustrativo del problema añadido que podría darse en Fazouro, recordaba ayer uno de los integrantes de Mariñapatrimonio que el hallazgo de cualquier pieza o fragmento arqueológico obliga automáticamente, en atención a la ley vigente, a dejar un radio de 200 metros de protección.