La policía busca otro yate usado para alijar cocaína, mientras ingresan en A Lama los dos detenidos en el «Dolphin Dance»

GALICIA

La policía busca otro velero para transportar droga y un arsenal de armas oculto pertenecientes a la misma organización que ha sido desmantelada en la operación Snout ('hocico', en inglés). Los dos británicos que tripulaban el yate Dolphin Dance con 250 kilos de cocaína ingresaron ya en la prisión pontevedresa de A Lama después de los interrogatorios que tuvieron lugar en el Juzgado de Instrucción número 5 de Vigo. El juzgado ordenó el ingreso en prisión de M.E.M., de 41 años, y J.E.B., de 37, naturales de Liverpool, que se turnaban en la caña del Dolphin Dance, un velero de apenas 9,3 metros de eslora que llevaba la droga camuflada con el cemento que se usa para el lastre de los barcos. El juzgado adoptó esta medida a expensas de lo que decida el Juzgado número 3 de El Puerto de Santa María (Cádiz), que dirige la investigación. El juez titular de El Puerto, Miguel Ángel López Marchena, se halla en estos momentos de vacaciones, por lo que es posible que los dos británicos permanezcan al menos hasta septiembre en A Lama. El juez López Marchena, considerado un auténtico azote de los narcotraficantes en Andalucía, inició la investigación hace dos años al tener conocimiento de que M.M., también de Liverpool y de 43 años de edad, que había estado encarcelado en Holanda por homicidio, había fletado un velero en el muelle deportivo de Puerto Sherry (El Puerto de Santa María). A este barco se le perdió la pista, y es el que están intentando encontrar las policías de varios países, ya que en la investigación dirigida por López Marchena participan agentes de Colombia, Holanda, Inglaterra y España, dada la importancia que tiene esta organización -radicada en la Costa del Sol- en la entrada de grandes alijos de droga a Europa. La policía halló por el momento solo dos armas de fuego pero busca otro arsenal todavía oculto. Tras perder la pista del velero de Puerto Sherry, en enero pasado los investigadores detectaron un largo periplo de M.M. por Sudamérica. Tras salir de la cárcel, M. M. -que resultó ser el jefe de la organización- vivía a todo tren en Marbella. La policía registró sus movimientos en Bolivia y Colombia y vio que estaba bien relacionado con narcos colombianos. Y todo llevó al Dolphin Dance. Una información de la policía colombiana posibilitó el abordaje a 600 millas de Fisterra. En la operación dirigida por el Greco (Grupo de Respuesta Especial al Crimen Organizado de la Policía Nacional) Cádiz participaron Aduanas, la aviación española e incluso un avión del Ejército italiano.