Cuando cobrar es imposible

GALICIA

Profesionales y asociaciones aseguran que algunos cónyuges hacen ingeniería jurídica para evitar el pago de las pensiones de divorcio. Los autónomos son los más escurridizos

08 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando un cónyuge obligado a pagar una pensión a su ex pareja incumple durante dos meses seguidos o cuatro alternos está cometiendo un delito. El afectado puede presentar una denuncia ejecutiva y conseguir que la cantidad adeudada le sea embargada al cónyuge moroso en un período que muchas veces ni siquiera se prolonga dos meses. ¿Por qué se dan entonces tantos impagos? «Porque muchas veces no es tan fácil aplicar el embargo», explica el abogado de familia Ignacio Bermúdez de Castro. «Si la afectada tiene suerte y el moroso cuenta con una nómina, no suele haber muchos problemas», continúa el abogado, «pero si no es así, resulta mucho más complicado. Yo tengo una clienta que intenta cobrar desde hace más de seis años y, hasta ahora, nos ha sido imposible, porque hay algunos sujetos que hacen incluso ingeniería procesal para librarse del pago».

No es un caso único. Dolores Felípez, presidenta de la Asociación de Mujeres Divorciadas de Galicia expone el suyo propio para ilustrar el problema: «Yo fui de las primeras separadas de Galicia y nunca llegué a cobrar un duro». En general, quienes más de cerca viven el problema están de acuerdo en que los morosos más escurridizos suelen ser los autónomos, quienes tienen más facilidad para esconder sus recursos: «Cuando se fijan las cuantías de las pensiones -explica el fiscal de familia Carlos Mariscal- pueden utilizarse los signos externos de riqueza. Pero eso no vale para la ejecución de la sentencia. Hay que localizar las cuentas para embargarlas y es cierto que hay casos que no se solucionan».

El rastreo

Cuando no aparecen las cuentas, el juzgado rastrea las posesiones del moroso: el catastro, la declaración de Hacienda o bases de datos bancarias. «Pero hay auténticos especialistas en esconder el dinero que nunca pagan», dice Dolores Felípez. «Además, muchas veces no se trata solo de que pague la pensión, sino de que también se ponga al día con los atrasos. Si son 300 euros y deja de pagar ocho meses, aunque se consiga el embargo, en función de la nómina que tenga puede pasar mucho tiempo hasta que se ponga al día con las deudas que ha contraído».

En cualquier caso, el abogado Ignacio Bermúdez de Castro señala que la problemática de los embargos ha hecho desistir a muchos de no pagar: «A nadie le gusta que le embarguen la nómina -aclara- y no solo porque detraigan la cantidad que sea, sino porque sienta un precedente y esa persona posiblemente tenga más problemas cuando vaya a pedir un crédito a un banco».

La clave final la aporta la responsable de la asociación de mujeres separadas en Ourense, Dolores Alonso: «Hay muchas formas de esconder el dinero e intentar evitar el pago de las pensiones. A no ser que sea un funcionario. Así que se podría decir que, si te tienes que divorciar, es mejor que te divorcies de un funcionario».