La Guardia Civil ha identificado estos días a decenas de personas que se acercan por las playas de Camariñas a las que llegan restos del alijo de Muxía
14 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Voluntarios de Protección Civil de Camariñas localizaban el pasado domingo parte de un fardo de hachís procedente de los restos del alijo decomisado a principios de mes en Muxía.
No era un bloque entero de droga, porque la fuerza del mar había empezado a romper los paquetes. Los fragmentos hallados pesaron casi 13 kilos. Pusieron los restos en manos de la Guardia Civil, que el día anterior ya había recuperado otros 30 kilos.
Pero los agentes y los miembros de Protección Civil son pocos para tantos kilómetros de litoral, más si se tiene en cuenta que los últimos paquetes, de más de 90 kilos, aparecieron en la costa de Arteixo. Del alijo de Muxía, además de las 3,8 toneladas decomisadas por la Guardia Civil el 5 de abril, han sido recuperados, hasta ahora, otros mil kilos. Lo que no sabe es qué cantidad habrá ido a parar desde entonces a manos de vecinos y buscadores.
El domingo, la Guardia Civil registró varias embarcaciones en Camariñas en busca de droga. Se sospecha que algún barco pudiera haber encontrado algo más que pescado en el mar. No hallaron nada.
Los controles proliferan no solo en el puerto camariñán. Hay agentes repartidos por toda la costa, algunos de paisano, y durante los últimos días han identificado a un buen número de vecinos y visitantes de paseo por las playas con buen y mal tiempo.
También registran las matrículas de los automóviles que se acercan a las rocas y a los arenales y ya han abierto varios maleteros. Dos vecinos de Camariñas fueron detenidos cuando trataban de subir a su coche un fardo dos días después del apresamiento del alijo.
Desde Protección Civil de Camariñas confirman que el número de paseantes ha crecido sensiblemente en la costa en los últimos días. Un hábito saludable -el paseo- que esconde detrás, en algunos casos, otros hábitos menos sanos.
No es la primera vez que en la Costa da Morte se vive una situación así. Al menos dos vecinos de la comarca pasaron por la cárcel por haberse apropiado de restos de un alijo hace cuatro años.