Sabe lo que es una campaña electoral y el vértigo que genera. Se ha presentado a casi todo, y ahora cuando no contaba con ello lo hace de nuevo, «porque ya está bien de engañar a mi ciudad».
-Se presentó a las municipales del 2007, a las generales del 2008 y ahora a las autonómicas del 2009. ¿Es usted la que más tirón tiene en el PP vigués o es que no hay más opciones?
-No sé si tengo tirón o no, pero debo intentar todo por mi ciudad, por mi compromiso sin límites con Vigo. Dejo mi escaño en el Senado y la vicepresidencia de la Diputación con satisfacción por el trabajo hecho y las inversiones conseguidas para la ciudad. El partido me ha pedido que dé un paso más.
-¿Pero no le costó esta vez decir que sí?
-No es mi estilo decir que no a mi partido. Me hicieron esa propuesta y evidentemente tuve que reflexionar, porque fue una sorpresa también para mí, pero no, no me ha costado decir que sí.
-¿Ese paso la podría llevar de nuevo a la Xunta si Feijoo logra la presidencia o solo se plantea volver a luchar por la alcaldía?
-No me he planteado nada de eso. Solo me centro en lo que ahora tengo delante, que son las elecciones autonómicas en las que nos jugamos un verdadero cambio, pues los gallegos nos sentimos engañados con el cambio que nos prometieron hace cuatro años y que con el paso del tiempo no ha dejado más que un sentimiento de frustración.