Los datos del censo municipal olívico no se actualizan desde 1996 y el Concello ha empezado a enviar cartas
29 dic 2008 . Actualizado a las 21:07 h.El Concello de Vigo acaba de lanzar una decidida y contundente ofensiva contra el analfabetismo en los adultos. Pero ni ha contratado más profesores ni ha construido nuevas aulas ni ha diseñado un plan especial para enseñar a leer y escribir. Solo ha enviado cartas a las casas de los vigueses. Porque en el padrón municipal existe un dato que, si no fuera irreal, sería alarmante: uno de cada cinco vigueses de entre 18 y 40 años no tiene estudios.
La iniciativa del departamento de Estadística está dirigida a actualizar las cifras del nivel de instrucción de los vigueses. Según informan desde el mismo, en los datos de unos 19.000 ciudadanos de esas edades no consta que hayan superado oficialmente ni siquiera la primaria, aunque por sus años, todos ellos han tenido que cursar al menos la antigua EGB o las actuales primaria y ESO.
El problema del padrón vigués es que los datos no se actualizan desde el año 1996. Han pasado ya doce años. Los que entonces eran críos, ahora ya tienen estudios mínimos -al menos la primaria- y la mayoría de los que estaban estudiando una carrera universitaria ya la habrán terminado. Pero no consta en las cifras oficiales.
Antes era obligatorio que en los años terminados en 1 y en 6 los ayuntamientos invalidasen los padrones y los actualizasen. Pero en 1996 el padrón pasó a tener vigencia indefinida y muchos dejaron de actualizarlo.
Los datos recabados servirán para tener una radiografía más fiel de la sociedad viguesa. Pero no solo. También se aplican en las elecciones. La ley exige que los vocales de las mesas electorales sean mayores de edad y menores de 65 años y que sepan leer y escribir. Alguien que no tiene ni la primaria no puede demostrar tales conocimientos. Además, para presidir la mesa es necesario ser bachiller. De esta forma, en cualquier proceso electoral municipal, autonómico o nacional hay 20.000 personas que no entran en el sorteo para formar parte de una mesa electoral.
«Cuando viene alguien por aquí a hacer algún trámite, lo pillamos para que actualice sus datos», explican en el departamento de Estadística del Ayuntamiento. Aun así, una gran parte todavía no lo han hecho. Tener los datos al día en el padrón municipal depende de cada uno. En principio, cuando algún dato varía, cada ciudadano debería tomar la iniciativa de actualizarse. Pero en el Ayuntamiento aseguran que no hay nadie que lo haga sin que se lo hayan pedido. Además, no es necesario adjuntar ningún título oficial que acredite que lo que dice el ciudadano es cierto. Uno podría asegurar que es doctor y nadie le pediría que lo demostrase. Tampoco tendría ninguna consecuencia práctica real.
De momento, la campaña avanza, aunque en el Concello no creen que vaya a dar grandes resultados. En las últimas semanas se han ido mandando cartas a los domicilios en función de su distribución geográfica, con resultados desiguales. «La gente que más responde y actualiza sus datos son los jóvenes», dicen en el departamento, mayoritariamente por correo electrónico. La campaña no tiene un plazo, pero el 28 de febrero dejarán de actualizar datos. Ese es el día en el que se cierra oficialmente el padrón municipal con su actualización a día 1 de enero del 2009.