En busca de la hermana perdida

GALICIA

Una joven naronesa separada de sus dos hermanas consiguió encontrar a la mayor y desde hace un lustro busca a la pequeña, adoptada en Ferrol cuando tenía tres años

06 nov 2008 . Actualizado a las 02:02 h.

Tiene 27 años, dos hermanas y una historia de las de novela. Susana Martín Losada lleva el último lustro intentando dar con la pequeña de la familia. Nacida en Narón (A Coruña), la separación de sus padres y la imposibilidad de su madre de hacerse cargo de sus hijas, por razones económicas y también de salud, acabó convirtiendo la Casa Cuna ferrolana en el hogar donde las tres hermanas pasaron una parte de su infancia, a principios de los ochenta. La adopción de Natalia, la más pequeña, cuando tenía tres años acabó por dispersar la precaria unión familiar: María del Mar, la mayor, fue acogida en una parroquia del municipio naronés, mientras Susana se trasladó a Londres a vivir con unos tíos.

De allí regresó cuando cumplió la mayoría de edad, una condición que, por tratarse en ese caso de un acogimiento familiar, le permitió pedir oficialmente sus datos y reencontrarse con su hermana mayor, con quien vive actualmente en La Línea de la Concepción (Cádiz). Cuando lo intentó con la pequeña, las cosas se complicaron. El trámite oficial de adopción rompió por completo el vínculo civil que las unía como familia y la solicitud de datos sobre la pequeña al Registro Civil de Ferrol fue denegada por la jueza.

«Pienso que mi hermana no sabe que existo», argumenta Susana Martín ante el recurso que presentará para insistir en el acceso a los archivos que le permitan encontrar alguna pista sobre ella. No es la única vía emprendida. Aprovechando la situación de paro a que la ha abocado la crisis del sector inmobiliario, la joven ha regresado a Ferrol para entrevistarse con las monjas, hoy retiradas, que se encargaron de cuidarlas en el Hogar Infantil Virgen del Carmen, donde hoy se ubica el Centro da Xuventude. «Se acuerdan de nosotras, pero no de quién adoptó a Natalia», lamenta Susana.

Única foto

De la pequeña solo conserva una foto de la primera comunión de la primogénita, en la que las tres aparecen junto a su padre -fallecido hace siete años-, su madre y una tía. Ni siquiera conoce si hoy, con 23 años de edad, mantendrá el nombre que le puso en su día su madre. La única pista que puede aportar es su fecha de nacimiento, el 19 de mayo del 1984, y la presencia de una cicatriz en la rodilla izquierda. El posible estrabismo que se aprecia en la imagen fue corregido antes de su adopción, por lo que ni siquiera las gafas constituyen ya un elemento identificador.

Pero Susana no pierde la esperanza. Sobre todo porque hasta sus oídos ha llegado que hace unos cuatro años pasó por A Barqueira (Cerdido) una joven preguntando por su madre, cerca de la que, en una época de su infancia, antes de ingresar en el orfanato, fue la casa familiar. «Una casita chiquitita con un limonero enfrente», recuerda, consciente de que ese no es ya su aspecto actual.

La madre vive ahora en Labacengos (Moeche) y por ello no llegó a producirse el encuentro.

A la espera de recurrir la resolución judicial que deniega la información solicitada, Susana Martín considera que dar a conocer su búsqueda es la vía más fácil para conseguir el objetivo: reunir de nuevo, como hace más de dos decenios, a las tres hermanas.