El cartero llama dos veces... al mes

GALICIA

Las cartas llegan con retrasos de hasta treinta días a una parroquia de 500 vecinos en Culleredo, lo que provoca que avisos como las citas médicas les lleguen tarde

27 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«¿O correo?. O correo ven cando lle cadra. A carteira chega aquí cada quince días, ás veces tarda tres semanas e houbo veces que chegou a tardar un mes. A última que veu, tróuxome 35 cartas xuntas». Ese día a Mari Carmen Garaboa, una vecina de la parroquia de Orro, en el concello coruñés de Culleredo, le faltaron únicamente otras cinco misivas para completar las piezas que tiene una baraja española. Pudo haberles pintado unos oros, copas, espadas y bastos para echar una partida mientras aguardaba la próxima remesa. Pero para ella, el retraso que acumula el servicio postal en la zona no es ningún juego. Tampoco lo es para los 500 vecinos de esta parroquia ubicada a tan solo diez kilómetros de A Coruña.

La semana pasada, hartos de tanta tardanza, se reunieron y decidieron plantar cara a Correos. La suya será una guerra de guerrillas, con pequeños golpes de efecto asestados al corazón de la empresa pública. «Acordamos mandarlle reclamacións individuais. A ver se se cansan, nos fan caso e poñen máis carteiros para poder facer o servizo», explica Mari Carmen.

La estrategia la apoya otra vecina, Clara Iglesias. «Ao primeiro falaban de facer unha recollida de firmas, pero despois comentaron que se reclamabamos un por un era mellor. Teño os papeis aí na cociña. Hai que protestar, que as cartas de Londres tardan un mes en chegar», apostilla.

Pese a sus reclamaciones y a un enfado que dura ya tanto tiempo que prefieren reír a llorar, los vecinos de Orro quieren ser justos. «A carteira, que por certo leva uns dous meses de baixa e veuna sustituir outro, ven cando lle cadra, pero ela non ten culpa porque cada vez ten máis terreo que andar», replica Mari Carmen.

Los dieciocho carteros que cubren el servicio en Culleredo y O Temple, ya en el vecino ayuntamiento de Cambre, tienen que llevar las cartas a 35.000 personas censadas. «Antes a carteira que ven por aquí tiña Orro, A Veiga e Sésamo, pero agora tamén ten que ir ata a urbanización Vallesur, na Zapateira. Que culpa ten se lle multiplican o choio», comenta esta vecina.

Los retrasos en la entrega del correo tienen consecuencias graves. «Hai xente á que lle chegou tarde o aviso da cita para ir ao médico. A min non me ocurriu, pero hai a quen lle chegou a carta o día trinta e tiña posta a cita para o vinte», comenta la vecina de Orro. Algo parecido ocurre con los recibos para abonar la contribución o el rodaje de vehículos.

Los kilómetros que tendría que hacer cada día la cartera de Orro para que no hubiera retrasos rondan los 130, un recorrido que tendría que realizar en unas cuatro horas. La actual Ley Postal la obliga a realizar ese recorrido durante cinco días a la semana. Al no haber podido hablar con la titular de la zona, una compañera contratada para hacer sustituciones apunta que «no se pueden hacer tantos kilómetros cada día, sobre todo porque en el medio rural la gente quiere contacto como antes, pero con la cantidad de cartas que tienes no puedes parar».

Una de las opciones que baraja Correos para paliar el problema del reparto postal en elmedio rural gallego son los buzones colectivos, que ya funcionan en algunos concellos como Sada. Pero a juicio de esa joven cartera, la solución es el incremento de personal. Esa es una de las reclamaciones de la Confederación Intersindical Galega (CIG). Hace unas semanas incluso llegó a pedir la colaboración del Concello de Culleredo para reclamar el incremento de carteros en el municipio.