El Consejo del Poder Judicial sigue a la espera del informe sobre el retraso del caso «Prestige»

G. B. / A. A.

GALICIA

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sigue a la espera de que la jueza de Corcubión que instruye el caso Prestige le remita el informe en el que debe exponer los motivos por los que no se ha pasado todavía a la fase del juicio oral, así como proponer las medidas concretas a adoptar para agilizar un proceso que acumula ya un notable retraso. El escrito de la jueza es imprescindible para que el CGPJ pueda pronunciarse sobre la petición realizada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) para que se refuerce con personal el Juzgado de Instrucción número 1 de Corcubión, que lleva el caso.

A pesar de que el TSXG envió su solicitud a mediados de abril y de que el presidente del alto tribunal gallego, Antonio González Nieto, asegurara que la jueza remitiría de inmediato su informe, fuentes del CGPJ confirmaron ayer que ese escrito no ha sido remitido todavía.

La ausencia de ese informe es lo que está retrasando el pronunciamiento del máximo órgano de los jueces sobre la petición de nuevos medios por parte de la Justicia gallega. Desde el CGPJ explicaron que el inminente calendario festivo, con un puente de por medio, hará imposible que el consejo trate el asunto antes del 20 de este mes.

Información remitida

Fuentes del Tribunal Superior de Xustiza replicaron ayer en relación a este asunto que el informe de la jueza sobre el retraso del caso Prestige fue remitido antes del puente del Primero de Mayo, de ahí que confíen en que el estudio esté en poder del consejo a lo largo de los próximos días.

González Nieto justificó el pasado 20 de abril la petición de refuerzo para el juzgado de Corcubión alegando que «no es normal que un asunto de 15.000 folios lo lleve solo un juez con cuatro funcionarios». Según el criterio del TSXG, la mejor solución para agilizar el sumario sería designar un juez especial, pero en todo caso será necesario reforzar la instrucción actual con más funcionarios para ejecutar las numerosas gestiones pendientes que acumula el caso.

Lo cierto es que la falta de medios de un juzgado ordinario pequeño como el de Corcubión, por el que además han pasado cinco jueces desde que empezó la instrucción del caso Prestige , explica en parte el retraso de una causa que, paralelamente, entraña una complejidad notable. Un dato revelador sobre lo farragoso de este sumario son las implicaciones internacionales derivadas de la catástrofe provocada por el petrolero a finales del 2002, que han obligado a cumplimentar comisiones rogatorias a una decena de Estados.

Por si fuera poco, la inclusión del sumario francés en el juzgado de Corcubión ha enmarañado aún más la tramitación de este proceso.