Cervantes, un pueblo de hombres

X. Lombardero

GALICIA

Está a un paso de la A-6 y es un paraíso natural, pero la montaña de Os Ancares mantiene su problema de despoblación

03 feb 2008 . Actualizado a las 02:16 h.

Cervantes es de los municipios prototípicos de la ineficacia para cortar la sangría de la emigración. La última gran escapada ocurrió hace 30 años cuando muchos pueblos se vaciaron camino de Barcelona. Daniel Santín Fernández fue uno de los que probó suerte en 1978, como sus hermanas, ahora casadas en Barcelona y en Vigo. Pero regresó a la casa familiar de Vilarello da Igrexa, junto a sus padres. Ahora vive con el padre, ya mayor, dedicado a la cría de ganado vacuno en un pastizal comunitario de 43 hectáreas.

«Foron pasando os anos, meu pai agora ten 82 e estivo aquí toda a vida, ¿onde vas ir?», explica este ancarino que ha cumplido los 50. Su caso no es anecdótico, hay bastantes varones como él en la sierra. Reconoce que hay pocas mujeres en la zona, y que a ellas tampoco les entusiasma la agricultura. Algunas chicas latinoamericanas, portuguesas y de Centroeuropa se han casado con ancareses ya bien cumplidos. En Cervantes están censados 222 hombres más que mujeres (1.033 frente a 811) en un padrón de 1.844 personas, de las que más de 700 superan los 65 años.

«O futuro vese negro -indica, a pesar de vivir en uno de los pueblos más boyantes, todavía con diez niños-, porque o agro vai a menos e os becerros páganos pouco, e tampouco se abren negocios novos». Su vecino Benigno Gómez, nuevo alcalde de Cervantes, comparte esta opinión. Entre sus prosaicas tareas para atender las 21 parroquias y 144 núcleos de población figura dotar a algunos de alumbrado público y otros servicios básicos. O mejorar algo las carreteras, casi impracticables cuando nieva. Viven a un paso de la A-6 pero a menudo la salida más rápida es hacia Ponferrada.

Nadie como un alcalde para conocer al dedillo el censo. Y Benigno Gómez detecta algunos cambios: «Temos bastante xente vivindo en Cervantes que non está censada aquí; antes había moitas persoas inscritas aquí pero que vivían en Lugo capital ou noutras cidades, e agora vexo que os que compran piso en Lugo empadróanse durante varios anos alí, supoño que por causa das hipotecas, aínda que fagan vida habitual aquí». También los estudiantes universitarios se empadronan allí donde van: Lugo, Santiago o A Coruña.

Según el alcalde, ante un padrón corto, una inyección de empleo que pueda realizarse a través de los servicios de un parque natural sería muy positiva. «No Xurés, con menos territorio, teñen 33 persoas», dice.

En Santiso falla el empleo

También en el municipio coruñés de Santiso las féminas son mayoría, lo que la presidenta de la Asociación de Mulleres Rurais Amurusa, Berta Sangiao, achaca a la falta de empleo. «Debería ser o equipo de goberno municipal o que se preocupara de impulsar o emprego, pero disto non se mira. Nós somos 200 mulleres na asociación, unhas 50 de menos de 40 anos, e estamos formando un grupo de vinte rapazas novas, de entre 18 e 30 anos, para montar unha cooperativa de axuda a domicilio, que esperamos que saia adiante», dice Berta.

La pérdida de población ha hecho de Santiso un municipio más tranquilo. Aunque el censo no refleja exactamente su movimiento diario: «Coñezo moita xente empadroada en Melide ou Arzúa e que vive aquí. Unha filla miña está censada en Melide, pola hipoteca, pero en cambio fai vida e traballa en Santiso», detalla Sangiao.