Las heladas han afectado al desarrollo de la planta en la Terra Chá, y se teme que la cosecha sea muy inferior a la del 2007
23 ene 2008 . Actualizado a las 12:54 h.El grelo no está, pero se le espera. El carnaval llama ya a las puertas, con lo que el producto se hace indispensable para dar al cocido un contrapunto vegetal; sin embargo, el grelo, hablando en términos futbolísticos, casi parece un jugador cuya presencia en el once inicial será duda hasta última hora.
La culpa, dicen los campesinos, la tienen las heladas, que en esta cosecha vinieron fuertes y antes de tiempo. Como resultado, los agricultores de la Terra Chá apenas han recogido grelos hasta ahora, y temen que la cosecha sea hasta un 50% inferior a la del año pasado. Mientras tanto, la esperanza de estos días es que sus tierras se vean libres de heladas nocturnas y el grelo pueda acudir a su cita anual con la gastronomía del entroido.
Una productora como Marina Cendán, residente en Baroncelle (Abadín), explica que la cantidad recogida en el 2007, unos 5.000 kilogramos, puede quedarse en la mitad este año, en el que no ha empezado aún a vender porque no ha recogido nada: «Non é dicir que houbera pouco; é que non houbo nada», declara.
Buena calidad
Cendán afirma que, si el tiempo acompaña, aún puede esperarse una producción de buena calidad. Incluso advierte de que las hojas que nazcan ahora ya no se dañarán tanto por las heladas, pues los días ya son algo más largos y hay más sol.
Sin salir de Abadín, en la parroquia de Abeledo vive Orsita Sierra, que tiene aproximadamente una hectárea de cultivo dedicada al grelo y que este año tampoco sabe lo que es vender. Las heladas, dice, cogieron las hojas aún muy tiernas, indefensas ante temperaturas tan bajas. Y por si eso no bastase, el temporal de las semanas pasadas también las dañó; así lo asegura Susana Trastoy, técnica de gestión de la cooperativa Xertigan, de Momán (Xermade), que aún no ha empezado la comercialización de este año.
Pero el verde es el color de la esperanza, y algo parece trasladarse a los cultivadores de grelo. Orsita Sierra resume lo que puede ocurrir si el tiempo acompaña: «Morren as follas vellas, nacen outras e saen bos nabos», dice. Anuncia que para el entroido «algo vai haber», aunque admite que repetir una cosecha de 4.000 kilos, cifra recogida el año pasado, es ya imposible.
Fina Felpeto, de Roupar (Xermade), asegura que su cosecha se reducirá a algo menos de la mitad. Espera recoger unos 500 kilogramos, muy lejos de los 1.000 que sacó de la tierra en el 2007. Atribuye la situación creada a los rigores del tiempo, aunque confía en que el grelo, para tranquilidad de muchos, pueda llegar con puntualidad al momento del año en que las mesas le reservan un papel estelar.