«Frente al RH, nosotros somos una comunidad acogedora»

Manuel Blanco

GALICIA

Dice que Cantabria es su empresa y que, por tanto, tiene que venderla las 24 horas del día. A fe que lo hace. Revilla, además, habla sin tapujos de todo lo que se le plantea

05 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Miguel Ángel Revilla es genio y figura. Presidente mediático, conversador incansable, amable hasta límites insospechados, españolista convencido... Es un hombre de ideas claras, especialmente al hablar de la cuestión vasca y los nacionalismos. Sus dos objetivos prioritarios en este momento son frenar los excesos urbanísticos y acabar con el aislamiento de la región a través de la construcción de infraestructuras. Inicialmente, la entrevista solo debía durar una hora, pero la charla se prolongó por espacio de casi tres. Sin duda alguna, valió la pena.

-Galicia acusa desde hace un tiempo problemas por los excesos urbanísticos, especialmente en la costa. ¿Con qué intensidad sufre este fenómeno Cantabria?

-Lo acusó de tal manera que la primera medida que tomó el Gobierno cuando yo entré fue preparar una ley en materia urbanística que generó mucha contestación porque todo el mundo tiene un afán de enriquecimiento. Hace tres años entró en vigor un Plan de Ordenación del Litoral (POL) que impide construir en los 37 municipios costeros a menos de 500 metros de la pleamar y ahora estamos tramitando las normas urbanísticas regionales. No apostamos por un turismo tipo Benidorm. Esto tiene que ser otra cosa. Tuvimos que hacer el POL porque la presión urbanística en la parte oriental era demoledora. No hay más que visitar Castro Urdiales, o Noja o Laredo. Ahora mismo, si Cantabria tirara toda la costa como el sur, estaría todo vendido, pero ese no es el desarrollo que queremos.

-La estrategia para blindarse contra estos excesos, pues, es dotarse de instrumentos legales eficaces.

-Sí. Primero aprobamos la Ley del Suelo, luego el POL y ahora el Plan Urbanístico Regional. Con esos instrumentos legales ya no puede haber nadie que se asuste de que no se puede construir en un lugar u otro. No podemos permitir un crecimiento desorbitado de la población, porque luego hay problemas de infraestructuras, de saneamiento, de abastecimiento de agua... El gran problema de este país es que se puso el carro delante de los bueyes. Y ahora estamos en una fase de planificación, de crecimiento ordenado. Si no hubiéramos intervenido, estaría todo destrozado. Es que en Castro Urdiales las casas están encima del agua. Yo he visto a gente tirar la caña desde la ventana al agua. Encima del acantilado. Ni ley de costas ni nada. Aquí hay ayuntamientos que presentan en la costa (fuera del POL) planes que prevén pasar de 5.000 a 15.000 habitantes. Y no los estamos aprobando, claro, no está justificado.

-En la zona oriental de Cantabria han hecho verdaderos destrozos.

-Hemos intentado remediar ese disparate y la verdad es que hemos llegado a tiempo para proteger más de la mitad del territorio de Cantabria.

-Resulta paradójico, buena parte de la presión urbanística que soportan esos municipios procede del País Vasco, una comunidad que destaca por su orden territorial.

-Esto sería para hacer un estudio. Un fin de semana puede haber en Cantabria 250.000 vascos, y hay 560.000 cántabros. Pero en verano hay más vascos que cántabros. Aunque estemos al lado, no es lo mismo estar bajo esa presión. Hay una gran parte de gente que viene a Cantabria y se encuentra a gusto porque saben que hay estabilidad política y social, no hay follones, y somos cántabros y españoles. Hay mucha gente en el País Vasco que está incómoda con la presión. Vivir al lado de un vecino de HB no es lo mismo que vivir en Laredo. Nosotros tenemos cantidad de gente de esa llamada oligarquía vasca que tiene sus casas en Cantabria.

-Por lo que respecta a la economía, el PIB de Cantabria ha crecido a un ritmo superior al 4% en cuatro de los seis últimos años. ¿Cuáles son las claves de esta evolución?

-Mira, yo trato de vender dos cosas. Una la puedo empezar a vender ahora, que es la disponibilidad de infraestructuras. Cuando llegué al Gobierno hace 14 años las carreteras interiores de Cantabria eran las peores de España. Hoy creo que nuestros 2.000 kilómetros son los mejores. Yo no tengo a nadie en Cantabria que esté a más de una hora y 15 minutos de este despacho. Y ahora voy a tener conexiones por autovía y AVE con la Meseta y con Europa. Ahora, con estos medios, puedo vender una región amable, no xenófoba, española, de talante acogedor... Frente al RH, nosotros somos una comunidad acogedora. Y decimos que es una región geográfica bien situada, pues estamos en el epicentro del norte de España. Tenemos puerto, y un aeropuerto que va a mover un millón de pasajeros. Gente preparada, con dos universidades excelentes. Una población trabajadora... Yo creo que este mensaje está calando y a largo plazo se va a notar mucho más.