Más de la mitad de los muertos en accidentes de tráfico este mes en Galicia no llevaban cinturón

GALICIA

Ocho mil conductores fueron apartados de las carreteras por haber consumido más alcohol del permitido

02 oct 2007 . Actualizado a las 12:05 h.

Las dos chicas de 15 años que murieron en Sarria son las últimas de la lista de muertos en accidentes de tráfico en Galicia que no hacían uso del cinturón de seguridad en el momento del siniestro y que en un alto porcentaje podrían haber salvado la vida si lo utilizasen. Hubo más casos este mes, uno de los de mayor siniestralidad del año. De hecho, 10 de los 18 muertos en septiembre que estaban obligados al uso del cinturón no lo llevaban puesto. Once eran conductores de turismo y siete eran ocupantes.

Si cogemos la cifra del año, la cifra sigue siendo igual de significativa: 117 de los 216 muertos en carreteras interurbanas tenían que utilizar ese sistema de protección, y no lo usaban 37, lo que supone que tres de cada diez no llevaban abrochado el cinturón.

Y aún podrían haberse registrado más muertes por ese motivo, como lo demuestra el elevado número de conductores y usuarios que incumplen la normativa pese a conocer el efecto protector del cinturón. La Guardia Civil de Tráfico de Galicia sorprendió en lo que va de año a 10.183 personas por no llevar el cinturón. En una campaña desarrollada en los primeros quince días del mes fueron realizadas 900 denuncias.

Así pues, las adolescentes muertas en Sarria han pasado a formar parte de la dura realidad del tráfico de Galicia, donde las imprudencias al volante parecen ser más frecuentes que en otras comunidades. «Esto es muy serio y todos tenemos que arrimar el hombro», afirma el teniente coronel José Luis Ulla, jefe de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, quien lamenta que una vez más la tragedia se cebe con los más jóvenes en un accidente totalmente evitable y en el que se dieron cita todas las claves de la imprudencia: madrugada, conductor novel que da positivo en la prueba de alcoholemia, «velocidad absolutamente desproporcionada», exceso de ocupantes y ausencia de cinturón de seguridad.

«Vacunados quince días»

Ulla vaticina que, como ha pasado otras veces, este grave accidente causará un impacto tal que los conductores pasarán un período de precaución: «Estaremos vacunados durante quince días, pero así que se olvide esta tragedia volverán las locuras al volante y volveremos a tener tragedias como la de Sarria».

A punto de iniciarse la investigación de la Fiscalía sobre los accidentes de tráfico en Galicia y con nueve meses de recogida de datos, la radiografía de lo que ocurre en la comunidad deja en muy mal lugar a los conductores. Ulla sitúa por este orden las claves de lo que pasa: alcohol, cinturón y velocidad. El consumo de alcohol entre los conductores es uno de los problemas más graves y más preocupantes con los que se encuentran las autoridades a la hora de examinar las circunstancias de la elevada siniestralidad en la red viaria de la comunidad.

En los primeros ocho meses del año, los agentes de la Guardia Civil de Tráfico han apartado de las carreteras de las cuatro provincias gallegas a 8.500 conductores que dieron positivo en las pruebas de alcoholemia y que fueron denunciados por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas.