Los puertos son la vía de entrada y salida del 70% del comercio exterior de Europa Europa trata de conciliar su política de pesca, comercio, medio ambiente e industria naval
25 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Las regiones marítimas de la Unión Europea (UE) representan en torno al 40% del Producto Interior Bruto (PIB) de los 27, una cifra que ronda los 15,33 billones de euros (unos 2.500 billones de pesetas), y demuestra la fortaleza económica de las industrias que abarcan desde el transporte marítimo de mercancías, la producción energética, el potente sector de construcción naval, la tecnología marina e, incluso, las actividades vinculadas con el turismo costero. La UE de 27 es la puerta de entrada o salida de más de 3.500 millones de toneladas de mercancías anuales -el 70% del comercio exterior-, frente a los 6.982 millones de toneladas registradas en todo el mundo, según datos de Fearnleys y Lloyds Register, con un crecimiento del 4,8% sobre el año 2005. Con este complejo entramado como fondo, la UE pretende cerrar a finales de este mes las aportaciones de sus socios al llamado Libro Verde de la Política Marítima. En síntesis, el documento trata de conciliar las colosales dimensiones social, económica y medioambiental de los recursos que proporcionan los océanos a los socios comunitarios y que, en términos concretos, afectan a segmentos como la pesca y su efecto multidisciplinar sobre numerosas poblaciones europeas -en concreto la gallega-, la pérdida de biodiversidad marina, la contaminación terrestre, los accidentes marítimos e, incluso, el cambio climático, sin olvidar la industria naval, el ocio vinculado a las actividades marineras o la estructura de los puertos comerciales del continente y su incardinación como elemento clave para mover las mercancías. Reabrir el debate El proyecto para analizar este complejo y cambiante ámbito es el encargo más serio realizado desde la presidencia de la Comisión Europea (CE), a cargo del portugués Durão Barroso, al eurocomisario de Pesca, Joe Borg, para que la UE reabra el debate sobre una perspectiva globalizada y comprenda la riesgos de una política no planificada. Frente a esta tendencia actual, la CE aboga por gestionar en un futuro a medio plazo todos los recursos de forma integrada, aplicando las recetas de la investigación, desarrollo y la innovación, además de la formación de la mano de obra, con vistas, sobre todo, a proporcionar una mejor calidad de vida en las comunidades costeras europeas y a sensibilizar a los ciudadanos del legado actual.