El alcalde dice que no descarta esta opción tras detectarse «graves fallos estruturais» A mayores del drenaje, estos túneles de la futura autovía de Barbanza tienen problemas de altura
20 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Que los dos puentes construidos para la futura autovía de Barbanza en Monte de Dorna -en el término municipal de Rianxo- dejasen aisladas a unas veinte familias de la zona al provocar que se inundasen completamente las pistas que discurren por debajo es sólo la punta del iceberg de las serias deficiencias que presentan estas infraestructuras. Lo dice el propio alcalde, Pedro Piñeiro. Y lo saben quienes viven a orillas de ambos túneles. El problema generado es de tal magnitud que el regidor rianxeiro adelantó que incluso no se descarta derribar al menos uno de estos dos conductos bajo la futura vía de alta capacidad. En cualquier caso, los lugareños creen que ésta sería la única solución viable y definitiva. ¿Dónde está el problema? Según explica el alcalde, a mayores de la falta de drenaje, que causó las inundaciones y que en principio tendría un arreglo razonable, los puentes sufren un «fallo estrutural» relacionado con el gálibo. Es decir, no tienen suficiente altura para que por debajo pueda pasar un camión. De esta historia sabe lo suyo el vecino Manuel Tobío. El hombre lleva tres meses sin poder aparcar sus camiones frigoríficos en la nave donde siempre los estacionó que, lógicamente, está en el lado de la aldea que quedó aislada. «Coa ponte vella non tiña problema pero ao renovala por aí xa non collen os camións e pola outra que fixeron tampouco, xa que é moi baixa e moi estreita», explica sin esconder su desesperación. Este afectado fue uno de los habitantes de Monte de Dorna que más veces insistió en su protesta: «Eu queixeime e dicíanme que tiñamos que ternos movido cando o proxecto estivo exposto no Concello. ¿Temos que ir a xentiña de a pé mirar iso, é que non hai enxeñeiros que o fagan?», reprueba. Tobío pronunciaba ayer estas palabras ante una de las infraestructuras de la discordia, cuya base todavía permanecía llena de agua. Allí lo acompañaba otro de los lugareños, Cándido, que remachó: «Fixeron unhas pontes totalmente inservibles e agora ou as tiran ou a solución vese moi difícil. Non só é o asunto das inundacións, é que as obras non están feitas para os tempos actuais». Obras Públicas Estos testimonios vecinales fueron trasladados ayer por el alcalde al director xeral de Obras Públicas, Manuel Morato, quien, según el regidor, admitió que las obras sufren graves deficiencias y que «haberá que chegar ata o final para solucionalas». Ese final podría ser, según dijo el edil socialista, «o derribo, se é preciso, dalgunha das pontes». Y añadió: «Non importa que haxa que modificar o proxecto, o importante é que a autovía quede ben». Al consultar directamente a Política Territorial, desde la consellería se evitó hablar ayer de derribos. Eso sí, indicaron que se va a estudiar pormenorizadamente la situación y que sería arriesgado, por el momento, decir qué solución se puede dar a estas deficiencias. Así, mientras el alcalde asegura que Morato le pidió «un tempo para analizar todo», los vecinos exigen, no sin humor, que la solución llegue antes del invierno: «Se seguimos así en decembro saímos a nado. Van ter que vir os romanos ensinarlles a facer pontes», ironiza una joven llamada Oliva.