El PP entrega la mitad del poder que mantenía en la Galicia urbana

GALICIA

Sólo conserva el 22% de las alcaldías de los municipios con más de 10.000 habitantes Los populares se hicieron con 160 alcaldías, frente a las 102 del PSOE y a las 31 del Bloque

16 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Hasta ahora gobernaban en la mitad de las ciudades y villas de mayor tamaño de Galicia, pero el proceso de investidura le dio ayer al PP tan solo trece alcaldías en los 57 concellos con más de 10.000 habitantes. Los populares cedieron a la alianza formada por el PSOE y el BNG el bastón de mando en tres de la siete grandes ciudades que gobernaban y el de localidades de tamaño medio como Arteixo, Ordes, Teo, A Estrada, Cangas o Nigrán. El poder institucional en los municipios más grandes del partido presidido por Núñez Feijoo cayó al 22% del total. El acuerdo marco de gobernabilidad suscrito hace una semana por Touriño y por Quintana acabó con las expectativas de los populares de mantener alcaldías emblemáticas en mapa urbano y periurbano gallego. De los 27 concellos con más de 10.000 habitantes que gobernaban, cedió un total de 13, a la espera de que la Junta Electoral Central decida el destino de Santa Comba. Reconquista en Betanzos Vigo, Ourense y Ferrol, gobernados hasta ayer por el PP, pasarán a tener alcaldes socialistas, lo mismo que le ocurrirá en Noia, Arteixo, A Estrada, O Grove, A Guarda y Nigrán. Por su parte, el BNG le arrebató a los populares, y casi siempre en virtud de los pactos suscritos con el PSOE, las alcaldías de Teo, Bueu, Cangas, Gondomar y Tomiño. Aun así, el PP tuvo dos pequeñas alegrías en el club de los concellos grandes, al arrebatarle al PSOE la alcaldía de Betanzos y la de Porto do Son, donde acabó estallando en pedazos el pacto suscrito entre socialistas y nacionalistas. La cesión del partido de la gaviota resulta especialmente significativa en la provincia de Pontevedra, sobre todo en las comarcas de O Morrazo, Val Miñor y Baixo Miño, si bien el retroceso experimentado el 27-M y consolidado ayer en la toma de posesión de las corporaciones locales no tuvo efectos sobre la Diputación de Pontevedra, que seguirá gobernando el popular Rafael Louzán. A partir de ahora, los feudos más significativos del poder popular serán Ribeira y Lalín, donde fueron reelegidos como alcaldes José Luis Torres y Xosé Crespo, respectivamente. A estas se une Vilalba, la tierra natal del fundador del PP, y Ponteares, donde los populares alcanzaron un acuerdo para repartirse la alcaldía con la independiente Nava Castro. Pero la merma sufrida en el mapa de los concellos más grandes no le impide al PP mantenerse como el partido con más alcaldías, 160 de las 315 de Galicia. El PSOE se sitúa a mucha distancia, con 102 regidores, mientras el BNG suma 31, aunque la dirección de la organización tan solo anota 29, pues no toma en consideración las alcaldías de Muros y Corcubión, obtenidas merced al apoyo del PP tras incumplir los pactos con los socialistas. Otros catorce concellos tendrán alcaldes independientes, Terra Galega se anota tres y cinco corporaciones están pendientes de ser constituidas debido a la presentación de recursos electorales. Pese al revés sufrido por el PP gallego en las ciudades y villas intermedias, su secretario general, Alfonso Rueda, destacó ayer que esta fuerza sigue siendo hegemónica en Galicia ya que «gobernará en máis da metade dos concellos». Rueda destacó que los populares obtuvieron 180.000 votos más que los socialistas y 340.000 más que el BNG. Ahora bien, la suma socialistas y nacionalista, que consagran los pactos, rebasa con claridad los 793.000 votos, 135.000 de los que obtuvo el PP. También el PSOE mostró su satisfacción por las investiduras, por entender que permiten ampliar el «cambio político», en tanto el BNG destacó el número de alcaldesas en sus filas. Ayer sumó cinco.