El Tribunal Supremo rebaja en 15 años la condena a la madre de la niña Erika

Julio Á. Fariñas REDACCIÓN

GALICIA

Confirma íntegramente la pena de casi 35 años impuesta a su compañero sentimental Considera que no quedó demostrada su participación en la agresión sexual sufrida por la menor

08 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

Ana María García Salgueiro, la madre de la niña ourensana Erika, agredida sexualmente y asesinada por el compañero sentimental de la mujer en O Carballiño hace casi tres años, ha visto reducida en 15 años por el Tribunal Supremo la condena de 36 y ocho meses que le impuso la Audiencia Provincial de Ourense hace poco más de un año. El alto tribunal ha estimado parcialmente su recurso de casación y dictó una nueva sentencia en la que le confirma la pena de 20 años por el delito de asesinato, así como la de maltrato habitual -20 meses-, pero le quita los 15 años que le fueron impuestos por el delito de agresión sexual, al considerar que no estaba probado que estuviese presente cuando la cometió su compañero. La nueva sentencia también confirma íntegramente la condena impuesta a Luis Piñón Montoto, que ronda los 35 años de cárcel por los tres delitos. De los 15 motivos de casación alegados por los recurrentes, el Supremo sólo tomó en consideración parcialmente el séptimo, que afecta a la falta de prueba suficiente sobre la participación de la madre en los hechos objeto de los delitos de agresión sexual y lesiones. No estaba presente En tal sentido, argumenta la nueva sentencia que «ni en los hechos probados consta la participación de la ahora recurrente, al no darla como presente cuando ocurren los mismos, pues únicamente se atribuye el actuar al coacusado Luis Piñón». El fallo recurrido argumentaba la imputación a la madre del delito de agresión sexual diciendo que «tras comprobar la herida vaginal de la menor [...] lejos de poner fin a la relación sentimental, aislando a su hija del agresor, se limitó a ocultar el hecho». Frente a esa tesis, el Tribunal Supremo responde que «este solo argumento, a falta de otros elementos probatorios, no puede soportar el control casacional sobre la presunción de inocencia, pues cuando conoce tales hechos, como afirma la sentencia de instancia, estos ya se han producido, y correlativamente el delito ya está consumado». Después de esta sentencia, Ana María García todavía tiene por delante unos 15 años de prisión efectiva, mientras que a Luis Piñón Montoto, su compañero o ex compañero sentimental, le quedan unos 25 años de cárcel de cumplimiento efectivo, ya que hasta que no pase las tres cuartas partes de la pena impuesta no podrá acceder a la libertad condicional.