La decisión mantiene la incógnita sobre el futuro de 1.600 viviendas Aprueba normas provisionales restrictivas para evitar un urbanismo desorbitado
01 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El Consello da Xunta aprobó ayer las normas urbanísticas provisionales que regirán en Barreiros en tanto no se aprueba el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). De este modo culmina el proceso iniciado el 16 de noviembre, cuando suspendió la concesión de licencias de obra en Barreiros. Poco ha trascendido de la normativa, pero, a la espera de su inminente publicación en el Diario Oficial de Galicia, fuentes de Política Territorial aseguraron que limita el crecimiento desmesurado. En su propuesta inicial, Urbanismo sólo permitía la construcción de viviendas unifamiliares, pero parece ser que, tras las alegaciones presentadas por el Concello, ha autorizado la construcción de vivienda agrupada, esto es, de edificios, exclusivamente en el casco urbano de San Cosme. De confirmarse este extremo, unos cuarenta proyectos para 1.600 viviendas que se estaban tramitando cuando la Xunta suspendió las licencias de obra podrían verse definitivamente anulados. El presidente del Ejecutivo, Emilio Pérez Touriño, aseguró al finalizar el Consello del Gobierno gallego que el planeamiento de Barreiros, un concello de 3.500 habitantes, consolidaba un modelo «desorbitado», que en un año supuso que se visasen proyectos para más de 6.000 pisos. «Estábase perpetuando un modelo claramente desfasado, que converte as estradas en rúas, e se estaban cualificando como solos urbanos algúns que non reunían requisitos legais», puntualizó el presidente de la Xunta. Touriño asoció el caso de Barreiros a los de Tui, Sada, Viveiro y A Estrada, en donde la Xunta también dictó normas provisionales hasta que estos municipios «non teñan un plan de ordenación municipal como corresponde». En cualquier caso, el paro en la construcción de Barreiros no será repentino, ya que el pasado año se aprobaron proyectos para construir más de 4.000 viviendas. Buena parte de estas promociones aún no se han iniciado. Contencioso Además, el Ayuntamiento aún tiene que decidir respecto a los requerimientos de Urbanismo para que anule cinco licencias de edificios con unas 350 viviendas -por tener informes en contra de la secretaria municipal-, y 44 segregaciones de fincas en la zona rural, de las que se derivaron unas 200 parcelas para construir viviendas unifamiliares. La Xunta amenaza al Concello con presentar un contencioso en caso de que no lleve a cabo la anulación. A la espera de conocer el contenido de las normas, el alcalde de la localidad, Alfonso Fuente Parga (PP), considera que Barreiros está siendo objeto de una persecución política que amenaza el futuro del municipio. Al respecto, recordó que la elaboración de un nuevo plan urbano es un proceso que se prolonga durante años, tiempo en el que la construcción en Barreiros estará casi paralizada. Fuente Parga habla de agravio comparativo. En el municipio vecino de Foz, donde gobierna el PSOE, la Xunta también ha solicitado al Concello que revise cuarenta licencias concedidas para construir 1.350 viviendas. Además, esta semana el BNG ha solicitado una investigación sobre las segregaciones de fincas en la zona rural, ya que dice que hay casos análogos al de Barreiros. Parga acusó a la Xunta de no darle audiencia para buscar una salida negociada y aseguró que la consellería deberá hacer frente a las indemnizaciones por los proyectos que se estaban tramitando, que calcula en un millón de euros.