Usted tiene que pagar sus deudas, los clubes no

La Voz SOFÍA VÁZQUEZ

GALICIA

EL GOBIERNO cifró la deuda del fútbol en casi medio billón de pesetas. Tras desperdiciar dos planes de saneamiento del Estado, cada vez son más los que están a las puertas de la quiebra. Pese a sus números rojos, ni Hacienda ni las entidades financieras tratan a los gestores de estas sociedades con el rigor que aplican a los demás contribuyentes, impositores y clientes. Si usted tiene un préstamo hipotecario y no lo paga, le embargan la casa y se la subastan. Si usted le debe dinero a Hacienda, delo por cobrado, porque el fisco llegará incluso a retenerle judicialmente su nómina. La situación se repite con las empresas, que saben que los bancos sólo les dejan dinero cuando lo pueden pagar. Los clubes tienen mayor fortuna. Su deuda es tan grande, y los equipos reciben tal atención en su faceta deportiva, que tanto las Administraciones como las entidades financieras les facilitan el camino hasta límites insólitos. Caixanova, que ella misma o a través de sus filiales ha prestado grandes cantidades de dinero a clubes sin demasiadas garantías de retorno y es el primer acreedor en la situación concursal del Ourense, no quiere dar explicaciones. Argumenta que las deudas del fútbol son confidenciales, al igual, dicen, que las de los medios de comunicación. La diferencia es que a cualquier empresa se le requiere, se le embarga o se le pignora y a los clubes de fútbol no. La caja, mientras tanto, no se olvida de cobrar a los socios que acudieron a la ampliación de capital tras pedir un crédito personal. A ellos no les perdona un solo plazo ¿Hace lo mismo con los grandes deudores de las sociedades anónimas deportivas? Visto el trato de favor, como dijo el rector Senén Barro, el gran negocio sería hacer el Club Deportivo de la Universidad de Santiago.