Pesca entrega a A Pobra un banco que explotaba toda la ría de Arousa

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

GALICIA

La medida desata las iras del resto de las cofradías, que ya han mostrado su oposición al plan La playa de Cabío será gestionada por los pobrenses, aunque se permitirá trabajar a los demás pósitos

16 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?l DOG ( Diario Oficial de Galicia ) deparó ayer una sorpresa poco grata a las cofradías de la ría arousana. Publicaba, como todos los años, el plan general de explotación marisquera, pero a diferencia de otros ejercicios, el banco de Cabío (A Pobra) había desaparecido de entre las zonas de libre marisqueo -áreas en las que faenan productores de distintas cofradías bajo normas comunes impuestas por Pesca- para figurar como banco con un plan de explotación específico gestionado sólo por la Cofradía de A Pobra, una de las 13 que trabajan esa playa. Pesca colma así una de las viejas aspiraciones del pósito pobrense, que llevaba reclamando tomar las riendas de la gestión de Cabío «machaconamente dende o ano 2000», dice el patrón mayor de A Pobra, Manuel Maneiro. Éste explicó que la pretensión del pósito es hacer «unha explotación máis responsable e poñer orde nunha zona que xa se atopa nun estado de total abandono». Una situación que, según sostiene, se ha agravado, sobre todo, desde que los lombos del Ulla y el banco de O Bohído están sujetos a planes de recuperación, algo que ha provocado «que se multiplique o esforzo sobre Cabío». Maneiro declinó entrar en detalles sobre la futura gestión de la playa y adelantar qué cabida tendrán el resto de las cofradías de la ría: «Unha vez que se aprobe o plan, xa veremos como se vai artellar e desenvolver», sentenció. Pero la decisión de Pesca ha satisfecho a Maneiro y sus cofrades tanto como indignado al resto de los patrones mayores arousanos, que han visto rechazadas así todas las alegaciones que en su día presentaron contra el intento pobrense de privatizar Cabío. Oposición rotunda «Cabo de Cruz non vai permitir que A Pobra leve o banco de Cabío só. Non vai consentir que vixíe só, nin que se beneficie do traballo de todos os mariscadores». Carmelo Vidal, patrón mayor de Cabo de Cruz, arremetía así contra la obligación de tener que vender todo el marisco que se extraiga de Cabío en la lonja de A Pobra, pues ésa es una de las condiciones que figura en el plan específico. Como también la de que habrá que pagar 58,25 euros al año por trabajar en un banco al que antes acudían de forma gratuita. Y la de que habrá que ceder a los pobrenses el 8% de lo que se subaste en lonja. «Iso é talante e democracia», dejaba caer el patrón mayor de Rianxo, Baltasar Rodríguez, sugiriendo que la cesión del banco a A Pobra no es más que «un pago de favores» de los actuales gestores de Pesca. Sólo así se explica que ahora, «con todas as cofradías en contra, a Xunta lle de a xestión de Cabío e cando Rianxo e Carril pediron a do Ulla non llo deron a pesar de ter dez cofradías a favor», aseguró Rodríguez. Mientras, Pesca explicó ayer que la filosofía de la consellería es implicar al sector en la gestión de los bancos de libre marisqueo, por eso fue bien recibida la oferta de la Cofradía de A Pobra de hacerse cargo «da vixiancia e da loxística», dejando para la Xunta la imposición de normas en una zona a la que podrán ir todas las cofradías. Desde el departamento de Gallego apuntaron también que las alegaciones presentadas todavía están pendientes de resolver, pero que en el DOG se recogió porque había que aprobar el plan general de explotación marisquera.