El hombre está acusado de un doble crimen ocurrido en Castellón hace algo más de un año La policía checa lo apresó cuando se disponía a cobrar una elevada cantidad de dinero
05 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La detención en Caslav (República Checa) de un español acusado de un doble asesinato ocurrido en Cálig (Castellón) será determinante a la hora de eximir o culpar a un empresario santiagués que ha sido investigado a fondo en relación con este suceso. Agentes del Cuerpo para la Desarticulación del Crimen Organizado (UOOZ) apresaron el miércoles a Emilio Pérez Ribera, de 45 años y vecino de Castellón, cuando supuestamente se disponía a cobrar una importante cantidad de dinero, según explicó la portavoz de la policía checa, Blanka Kozinova. Se trataría, según los investigadores, del pago por el asesinato de Yalennis Valero, una mujer de 26 años que había mantenido una intensa relación con el industrial compostelano. La Guardia Civil siempre creyó que la muerte de la joven fue un crimen por encargo, que se convirtió en doble cuando el asesino se encontró, en el momento escogido para ejecutar su acción, con que Yalennis estaba acompañada de un muchacho de 23 años, Juan Manuel Mata, con el que no contaba. La colaboración de la Guardia Civil y de la policía checa sirvió para localizar a un vecino de Castellón, del que no ha trascendido la identidad y que despertó las sospechas de los agentes porque abandonó España, vendió todas sus pertenencias y se estableció en Praga poco después de los asesinatos. Desde que se cometió el crimen, la hipótesis de trabajo se basa en que la víctima iba a ser únicamente Yalennis Valero y que su asesinato había sido un encargo. Las cosas se complicaron cuando, la madrugada del 12 de junio del 2005, la mujer llegó a su casa acompañada por un joven que la había ayudado después de sufrir un accidente de tráfico. El asesino esperaba dentro y no dudó: los ató de pies y manos y les quitó la vida de sendos disparos en la nuca, efectuados a poca distancia. En diciembre del año pasado, seis agentes de la policía judicial de la Guardia Civil se desplazaron desde Madrid a Santiago para investigar al empresario compostelano -muy conocido sobre todo en el mundo inmobiliario- a raíz de la supuesta relación sentimental con Yalennis. Durante esos días, los guardias realizaron varios registros en lugares relacionados con el sospechoso, desde su propio domicilio a una promotora de su propiedad. Se llevaron asimismo material informático y varios documentos, si bien el empresario no llegó a ingresar en prisión y nunca fue inculpado formalmente. Al parecer, el constructor había conocido a Yalennis durante uno de sus habituales viajes a Cuba. Luego, ella se trasladó a vivir al entorno de Santiago, donde trabajó para varias empresas ligadas al ahora investigado. Posteriormente, la chica se fue a Cálig, donde el sospechoso también tiene intereses inmobiliarios.