Hasta el Miño tiene sed

La Voz XAVIER LOMBARDERO

GALICIA

LOMBARDERO

06 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS VACAS CRUZAN EL RÍO ANDANDO. Con los maizales marchitos y los prados secos, este rebaño de rubias se detiene y cruza sin problemas el cauce del río a su paso por Begonte LAS elevadas temperaturas, que en estos primeros días de septiembre están sometiendo las provincias de Lugo y Ourense a jornadas de calor abafante, son especialmente duras en el campo. Además, por la sequía que causan, también han conseguido reducir a su mínima expresión el cauce de algunos ríos. Así, por ejemplo, el caudal del Miño en algunos tramos chairegos es bajísimo, hasta el punto de que para acceder a varias de sus islas entre Outeiro de Rei, Rábade y Begonte, como por ejemplo la de los Pozos do Ollo, no son necesarias pasarelas y apetece mojar un poco los pies, no más arriba de los tobillos. La situación es tan llamativa que, en algunas zonas, es posible ver estampas como la que ilustra la fotografía, con vacas abrevando tranquilamente en el cauce encogido. Y es que, a falta de lluvia, el Miño se nutre de aguas subterráneas y los caneiros quedan al aire como exhaustos esqueletos. Vecinos de Cela (Begonte) no recuerdan niveles tan bajos en el río, alguno de cuyos afluentes, como el Ladra, también se encuentra muy seco e invadido de hierbajos. Hasta los típicos batuxos embarrancan, pues el agua alcanza tan sólo 16 centímetros de altura en una pequeña represa de este afluente, lugar donde el nivel de emergencia ante inundaciones se sitúa en 3,70 metros. Los bañistas buscan los pozos fluviales y los propietarios de ganado, los sotobosques de la zona. Algún pastor incluso retrasa la hora vespertina de sacar el ganado a pastar, aunque pastizales y cultivos forrajeros están resecos. Peor lo pasan las frisonas en los establos de uralita: el calor hace que muchas reduzcan a la mitad su producción de leche. Se da la circunstancia de que el agua está «coma o caldo», pues la temperatura del Miño a su paso por Lugo alcanzó ayer el valor máximo del verano: 25,2 grados medidos en la estación de la Confederación Hidrográfica. La situación no es exclusiva de Lugo. En Ourense María Páez, propietaria de una explotación vacuna en Viana do Bolo y delegada de Unións Agrarias, señala el problema que supone dar agua a su rebaño. Con los manantiales de Quintela de Edroso bajo mínimos, debe buscar agua lejos de la casa.