Los robinsones se modernizan

La Voz D. R. /L. M. | SALVATERRA

GALICIA

Una pasarela sobre el Miño dará acceso a la Illa de Fillaboa, en Salvaterra, donde se prevé construir un aula de la naturaleza

27 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?obinson no podría perderse en una isla si fuera gallego y viviese en el siglo XXI. Y es que archipiélagos sin comunicación e infraestructuras cada vez van quedando menos. Prueba de ello es la Illa de Fillaboa, en Salvaterra, que contará a partir del 2007 con una pasarela peatonal para evitar que las aguas del Miño la aíslen en las temporadas en las que el caudal es mayor. Dicha construcción, en la que la Diputación invertirá más de 450.000 euros, permitirá que la isla cuente con un aula de la naturaleza basada en la flora y la fauna autóctonas de Galicia. Esas son las pretensiones del Concello de Salvaterra, propietario de los 110.000 metros cuadrados de superficie situados en la desembocadura del río Tea en el Miño. El proyecto consiste en rehabilitar una vieja construcción de dos plantas que hay en la isla para albergar un aula donde los visitantes puedan documentarse con planos del entorno o guías de las especies. Se incluirá también un zona adaptada como área recreativa con espacios dispuestos con mesas y barbacoas para los visitantes. Para los amantes del deporte, también habrá una ruta de senderismo que recorrerá los puntos más importantes del conjunto formado por dos islas, de las que la mayor es la de Fillaboa. La idea de estas nuevas infraestructuras es acercar este destino no sólo a los vecinos de O Condado, sino a todo el sur de la provincia y al entorno de la ciudad de Vigo. Mejorar su accesibilidad es el objetivo de la nueva pasarela, que necesitará una inversión de más de 800.000 euros, de los cuales el Concello aportará algo menos de la mitad. Además, se encargará también de la ejecución de las obras y de la contratación, dirección y obtención de los permisos necesarios. Esta puerta peatonal de entrada a Fillaboa estará adaptada a la ley de barreras arquitectónicas y servirá de punto de control de los visitantes. Para evitar aglomeraciones se establecerán límites de horarios y de turistas, al igual que se hace en la actualidad con archipiélagos como el de las Cíes.