Una conservera de Carnota cierra para dejar de contaminar

J.M. Sande RIBEIRA

GALICIA

MARTINA MISER

La firma ha dado vacaciones a su centenar de trabajadores hasta que resuelva el problema Las diligencias judiciales no están cerradas, ni el expediente medioambiental resuelto

21 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Los responsables de la conservera de Carnota decidieron ayer cerrar la planta de forma provisional, ante la imposibilidad de subsanar los problemas que causan la contaminación. La depuradora de la factoría está estropeada y así no puede desarrollar su trabajo sin verter residuos. La mitad del centenar de empleados que tiene la industria ya no acudieron ayer a sus puestos y el resto de los asalariados dejará de hacerlo el próximo lunes. Sólo continuará durante unas jornadas un pequeño grupo, que se encargará de colocar los estuches a envases que ya están preparados. El gerente de la conservera señaló que les han prohibido emitir residuos sin tratar a la red general: «Todos los depósitos de que disponemos en la depuradora están repletos, no podemos aliviar restos líquidos, lo que nos imposibilita continuar con la producción». En la actualidad, la factoría tiene dos frentes abiertos. El primero está en el Juzgado de Muros, donde todavía no ha finalizado la instrucción de las diligencias. Al parecer, faltaba por entregar parte de la documentación. El segundo debe dirimirse en la Consellería de Medio Ambiente, que tiene un expediente incoado por los vertidos que la conservera efectuó a principios de este mes. Fuentes de la Xunta señalaron ayer que el proceso continúa abierto e indicaron que es poco probable que se emita una resolución antes de septiembre. El lunes podría desplazarse a la localidad carnotana el gerente de la compañía, Daniel Sánchez Llibre, con el objetivo de buscar una solución definitiva a los problemas medioambientales surgidos. Cualquier intervención que pretenda llevarse a cabo pasa por la reparación de la depuradora. De hecho, un representante de la conservera se comprometió ante responsables de Augas de Galicia y ante el alcalde a efectuar de inmediato el arreglo de dicha planta de tratamiento. Sin embargo, los trabajos todavía no han empezado. La incoación del expediente sancionador a la empresa se produjo a raíz de un informe emitido por el Seprona. Fueron los vecinos del lugar de Pedrafigueira, próximo a la planta, los que denunciaron a la compañía por verter sin depurar.