La Justicia obliga al Sergas a pagar la guardería a la hija de un enfermero

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa OURENSE

GALICIA

La Administración concede ayudas a mujeres y hombres viudos para el cuidado de los hijos El trabajador recurrió a la vía judicial porque se consideraba discriminado

30 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?na sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia obliga al Sergas a pagar a un enfermero del Complexo Hospitalario Ourensán las ayudas para la guardería de su hija que le denegó en el curso 2003-2004. Se trata de una aportación mensual que la Xunta ofrece a las trabajadoras del Sergas con hijos menores de seis años. Para Leocadio Castells, el afectado, es discriminatorio que los hombres no tengan acceso a estas ayudas al igual que las mujeres, en aras de la conciliación de la vida laboral y familiar. Esa fue la argumentación que utilizó cuando llevó el caso a instancias judiciales ya en el 2002: entonces la sentencia de un juzgado ourensano le dio la razón y el Sergas se vio obligado a abonarle con carácter retroactivo los 24,04 euros mensuales que le da a aquellas compañeras del denunciante que se encuentran en las mismas circunstancias laborales y familiares que él. La sorpresa para Leocadio Castells y su familia llegó cuando el curso siguiente volvió a solicitar la prestación y le fue denegada de nuevo. El trabajador se vio obligado, asegura, a volver a reclamar y la Justicia volvió a darle la razón. Recurso del Sergas Pero en esta ocasión el Sergas decidió recurrir, argumentando que podría ser de interés para todos los trabajadores. Así fue como llegó el caso al Tribunal Superior, que aunque no entra a valorar la sentencia, sí desestima el recurso de la Administración (por referirse el caso a una cantidad tan pequeña, inferior a 1.800 euros) y reconoce el derecho del enfermero a percibir la misma ayuda que sus compañeras. El Sergas se escudaba para negar la ayuda en un normativa de 1978 -«preconstitucional», apunta Castells-, en la que se indica que la ayuda es sólo para las madres o para padres viudos. «Me parece ridículo que la Xunta, con algunas leyes punteras socialmente hablando, esté todavía denegando ayudas para una guardería por razón de sexo», indica el enfermero. «Si se está legislando para que hombre y mujer compartan las obligaciones familiares, es justo que las ayudas sean para ambos», concluye el afectado que, además, recuerda que hay muchos trabajadores del Sergas padeciendo esta discriminación en la actualidad.