Cabezas, en el punto de mira

Antonio Nespereira OURENSE

GALICIA

PILI PROL

El alcalde de Ourense, Manuel Cabezas, se defiende estos días de las acusaciones que cuestionan sus propiedades, mientras mira con lupa el apoyo que le da su propio partido, el PP.

20 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Diez años en un cargo público dan para mucho. Desde 1995, el alcalde de Ourense, el popular Manuel Cabezas, ha tenido la oportunidad de saborear la miel del respaldo social a través de tres mayorías absolutas consecutivas, pero también la hiel de sentirse vigilado en el ejercicio del poder. El presidente de la corporación ourensana no oculta estos días que atraviesa un momento personal y político muy delicado. «Estoy siendo víctima de una campaña de persecución, coacciones y amenazas a base de mentiras y burdas maniobras», denuncia. La contundencia de sus palabras se explica en la publicación de una extensa información en el periódico La Región en la que se daban detalles de la vivienda de 1.340 metros cuadrados que se está construyendo en el municipio de Piñor de Cea. La noticia citaba, además, que en el jardín hay palmeras que se retiraron de un parque público y que las piedras que están en el fondo de un lago artificial son muy parecidas a las que estaban en una plaza pública de la capital. La publicación del reportaje llevó a Manuel Cabezas a defenderse social y jurídicamente. Anunció que presentará una demanda judicial y ofreció en una comparecencia pública ante más de 300 personas datos sobre el origen de su patrimonio. En síntesis vino a decir que la finca en la que construye procede de la herencia familiar y que para hacer frente a las obras de su nueva casa ha vendido o hipotecado otras y que es «radicalmente falso» el caso de las palmeras y las piedras de la plaza. Pero la situación por la que atraviesa Cabezas tiene una innegable vertiente política a la que no es ajena su posición dentro del PP. El alcalde ourensano ha sido siempre esquivo a participar en las luchas del partido, pero es un secreto a voces que su relación con el presidente provincial, José Luis Baltar, es más formal que real. El número uno de los populares acudió estos días en auxilio de su alcalde, al que prestó su apoyo (le ofreció un nuevo mandato), pero al que desmintió cuando Cabezas hizo públicas sus sospechas de que detrás de toda esta «campaña» podría estar el PP. Baltar, que reconoció que la situación perjudica notablemente «a imaxe do partido», eludió secundar acciones judiciales para defenderlo.