El paquete radiactivo con destino Lavacolla sigue sin ser localizado

La Voz LAVOZ | REDACCIÓN

GALICIA

El paquete radiactivo que desapareció el pasado jueves en el aeropuerto de Barajas (Madrid) continúa sin ser localizado, según informaron ayer fuentes del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). El bulto extraviado -del tamaño de una lata de conservas- tenía como destino el aeropuerto de Lavacolla, en Santiago, y llegó a ser facturado en la terminal de carga de Madrid con otros similares que contenían el mismo material radiactivo y que arribaron, sin problemas, a su destino. Desde el primer momento de la desaparición, las autoridades aeropotuarias avisaron de lo sucedido al CSN, que trasladó a un agente al aeropuerto e informó de que la sustancia que había en el interior del paquete no suponía ningún peligro, ni para la población ni para los trabajadores, siempre y cuando no estuviese sometida a una manipulación indebida. Material médico El material transportado dentro del paquete era iodo 131, una sustancia que se utiliza para uso médico, especialmente en diagnósticos y tratamientos de cáncer de tiroides. En teoría, la radioactividad de este componente aumenta el riesgo de cáncer y, posiblemente, otras enfermedades del tiroides y aquellas causadas por deficiencias hormonales tiroideas. Pero el paquete no supone ninguna amenaza, ya que estaba correctamente precintado y etiquetado con un aviso de que transportaba material radioactivo, el cual estaba envuelto en tres fases distintas, una de ellas una caja plomada, para garantizar total seguridad. De esta manera, asegura el CSN, si no se abre el propio contenedor de la fuente, no existirá peligro alguno. Además, el iodo 131 es una fuente de radioactividad de muy baja intensidad y que pierde su eficacia radioactiva en un plazo de ocho días. Desde la semana pasada, las labores de rastreo en la zona de carga del aeropuerto madrileño han sido continuadas por parte de los técnicos de protección radiológica, que además contaron con la colaboración de personal del aeropuerto y de la compañía Iberia, encargada del traslado del paquete y que todavía no se explica lo que pudo ocurrir.