La cara solidaria de Shakira

La Voz

GALICIA

El mundo a los cuatro vientos La cantante colombiana ha creado su propia oenegé con la que sustenta escuelas a las que asisten a niños pobres y desplazados en su país de origen

18 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

«Shakira manda a unos señores que nos pintan los pies de colores y luego hacen huellitas en la pared». Cuenta Julián de cinco años mientras se muere de risa recordando las cosquillas que le hizo la pintura. Julián es uno de los 410 niños que asisten a la escuela Minuto, encaramada en lo más alto de los barrios de invasión al sur de Bogotá. La escuela pertenece al estado, sin embargo, hace apenas un año las paredes de las aulas eran tablones de madera, el techo paneles de plástico y el suelo de barro. Ahora es una curiosa edificación de aulas azules y blancas prefabricadas en plástico de construcción resistente a la lluvia incesante que cae en esta parte del mundo. Detrás de todas las mejoras que ha experimentado la escuela -aunque muchos no lo saben- está la cantante colombiana Shakira, la misma que eleva la temperatura cuando está sobre el escenario con sus sensuales movimientos de cadera y su indumentaria sugerente. La artista creó en 1997 la Fundación Pies Descalzos, nombre inspirado en la primera canción que le dio fama mundial a Shakira y desde entonces ha destinado sus recursos a la reconstrucción de las escuelas, la alimentación diaria, los útiles escolares, los uniformes y el apoyo psicológico del que se benefician 2.410 niños en este momento. Sin embargo, muchos de ellos no tienen muy claro quién es su madrina ni el papel crucial que está jugando en sus vidas. «Chakira viene y juega con nosotros, quiero que venga otra vez para decirle que la queremos mucho». Afirma Estefanía con vehemencia, y corrige a cualquier que diga Shakira, pues según ella se dice Chakira, y es que por acá, cualquier palabra que empiece por «SH» se pronuncia como «CH», es decir «Chow» por «Show». La piel morena de Estefanía que ahora tiene años, revela que no es de por aquí, sino desplazada probablemente de la zona del Pacífico colombiano. El 70% de los niños a los que atiende la Fundación Pies Descalzos son desplazados por la violencia que sufre Colombia. Afortunadamente las alegres chispas en los ojos de Estefanía y la seguridad con que habla y corrige a todos a su alrededor, no indican que sea consciente del drama del que es protagonista. «Yo no me acuerdo cuando la escuela era fea», dice Julián, «porque yo vivía en otro país». Julián, como muchos de estos niños, ha llegado del área rural colombiana o de cualquier otro barrio de la misma Bogotá, pues en Colombia los grupos armados tienen influencia en las zonas más pobres de las grandes ciudades donde continúan persiguiendo a los que ellos consideran sus enemigos. La Fundación Pies Descalzos comenzó asistiendo casos de necesidades puntuales, en 2003 se organizó en toda regla, cuando Shakira delegó la presidencia ejecutiva en Maria Emma Mejía, ex ministra de Asuntos Exteriores y de Educación. Desde entonces asisten cinco escuelas estatales en todo el país: dos en el sur de Bogotá, dos en Barranquilla, ciudad natal de la cantante y una en Chocó, provincia del Pacífico colombiano con los mayores índices de desplazamiento del país. La Fundación se subvenciona con aportes de la empresa privada, donantes y padrinos particulares y las arcas de Shakira que esta año aportó unos 300.000 euros de los 700.000 que se invirtieron. Al bajar la imposible cuesta de lodo que sale del colegio, se puede ver el mural a medio terminar que con las huellas de los pies de los niños reza: «Pies Des¿».