En el camino

JUANCHO MARTÍNEZ

GALICIA

LA HISTORIA de la Humanidad es el relato de una migración que empezó, mientras los paleoantropólogos no nos digan lo contrario, en el valle del Rift, África Oriental. Eva, que era somalí o keniana, cogió a Adán de la mano y ambos comenzaron, pasito a pasito, un camino que no tiene final. La familia humana se ha extendido por el planeta con la movilidad de un chorro de aceite sobre un plano de agua. El idealismo romántico y su subproducto, el nacionalismo, imponen la idea de las fronteras fijas, de los valores nacionales, y al final, de la superioridad de unas razas sobre las otras. Los Estados se enrocan y se hacen conservadores; fortifican sus lindes y reniegan de la hospitalidad. Estamos torciendo nuestra evolución de seres sin fronteras. Cuando surge una isla, primero la colonizan los cocos y las semillas aéreas; luego, pájaros llevados por la tormenta. Los siguientes en llegar son una familia humana en una balsa empujada por la curiosidad y el deseo de mejorar. Dejémosla navegar.