Pesca archiva el expediente de un edificio del alcalde de Sanxenxo

Lars Christian Casares Berg
Christian Casares PONTEVEDRA

GALICIA

RAMÓN LEIRO

La consellería desestima la demolición y una multa de tres millones Costas evita la sanción a la promotora de la que es socio Telmo Martín, del PP

02 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín (PP), respira un poco más tranquilo. La Consellería de Pesca acaba de dictaminar el sobreseimiento del expediente que proponía demoler un edificio que Construcuatro SA, la empresa de la que es socio, había promovido en pleno paseo marítimo de Silgar, la milla de oro urbanística del municipio. La resolución, firmada por el conselleiro Enrique López Veiga, toma en consideración las alegaciones de la promotora del regidor, que se evitará así tener que derribar el edificio levantado en primera línea de playa y abonar una multa de tres millones de euros, tal y como proponía el instructor del expediente. Su sobreseimiento se sustenta en una divergencia entre el plano de deslinde costero que se tomó como referencia para conceder la licencia de construcción y el que figura en el archivo del Servicio de Usos del Litoral. Ahora la Consellería de Pesca recrimina al servicio que abriese el expediente «sen indagar as causas desa diverxencia nin cales eran os parámetros previstos na normativa vixente no momento do outorgamento da licencia para o edificio». Efectivamente, el inmueble contó con la autorización del Ayuntamiento, que se ajustó a las normas subsidiarias vigentes entonces. El reglamento recibió en 1990 el informe favorable del Ministerio de Medio Ambiente, por lo que cumpliría la ley de Costas. Al no tener en cuenta esa circunstancia, la medición realizada por técnicos de la Consellería de Pesca con motivo de una denuncia constató que las paredes se levantaban a 19,52 metros de la costa en un extremo, y a 19,04, en el otro. La distancia mínima que establece la ley es de 20 metros. Sin embargo, en los núcleos urbanos consolidados, como la villa de Sanxenxo, la medida puede variar. De hecho, ha sido lo que ha salvado el edificio. La línea que debe delimitar dónde se puede construir y dónde no aún no se ha trazado definitivamente. El deslinde se inició en 1998, pero todavía está sin concluir. Los planos que sirvieron de base al Concello «tenían un error en el grafiado de la servidumbre de protección de la playa de Silgar, ya que estaba a 19 metros de la línea de deslinde, en vez de a 20 metros», según reconoce el informe del Ministerio de Medio Ambiente solicitado por Pesca para dilucidar la situación. Entre un plano y otro Construcuatro se ahorra tres millones de euros.