Ánalisis | Las lagunas del Plan Estratégico de Infraestructuras La propuesta de Fomento sobre el tráfico mixto de mercancías y pasajeros por vías de altas prestaciones arrastra la misma inconcreción que todo el PEIT
17 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?l AVE es silencioso y poco contaminante. Todo lo contrario que el debate sobre el ferrocarril gallego. Antes de que exista un sólo kilómetro de doble vía electrificada, el tren ya ha padecido socavones económicos, originado tensiones sociales y desarrollado el instinto partidista de la clase política. El nuevo capítulo de la historia de un AVE, de momento fantasma, se centra en la incorporación del modelo ferroviario del Plan Galicia en el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (2004/20). Este documento, presentado por la ministra de Fomento el 23 de diciembre al Consejo de Ministros, es como la Constitución Europea: un propósito de buenas intenciones. El PEIT es un tratado de filosofía de las comunicaciones que carece de un plan financiero y que, a pesar de ello, pretende construir en quince años 9.000 kilómetros de ferrocarril de altas prestaciones, cuando se han necesitado que pasaran más de tres lustros para que estén operativos los 1.031 kilómetros actuales de AVE (Madrid-Sevilla y Madrid-Lleida). Dicho de otro modo, promete construir nueve veces más kilómetros en el mismo tiempo a pesar de que en el 2006 España perderá los Fondos de Cohesión de la UE. Éstos han servido para financiar desde 1986 el 20% de todas las infraestructuras construidas en España; sobra echar cuentas para imaginar lo que significará su desaparición. A la vaguedad financiera se suma la ausencia de la más mínima concreción. El Ministerio se ha dado un plazo de un año para desarrollar los planes sectoriales del ferrocarril, las autovías, los puertos... Es decir, hasta entonces no se sabrá cuáles de las líneas trazadas sobre el mapa de España se van a hacer y cuáles no. El aspecto más innovador del PEIT se ha convertido en el punto de roce con el Plan Galicia. Se trata de la propuesta para que las futuras líneas sirvan a la vez para transportar mercancías y pasajeros. No serían líneas de AVE, sino lo que la ministra ha definido como de «altas prestaciones». A pesar de que sólo el 4% de las mercancías se transportan por tren en España, el PSOE ha tenido el acierto de plantear una propuesta ferroviaria sensata para que, en el futuro, un contenedor que llegue al puerto de Vigo pueda subir en un tren hasta París. Sin embargo, entre la Xunta (PP) y el Gobierno central (PSOE) se ha generado un problema ficticio donde no lo hay. Si Magdalena Álvarez proyecta, como recoge el PEIT, una salida para pasajeros y mercancías por Monforte y una segunda también mixta por Ribadeo, ¿dónde está el problema? Que hagan el AVE hasta Madrid como estaba previsto en el Plan Galicia y punto redondo, porque el contenedor tendrá otras dos salidas para llegar a París. ¿Por qué ha de renunciar, entonces, Galicia a un AVE sólo para pasajeros que ya tienen garantizado Cataluña, Aragón, Andalucía, Valencia, Murcia, Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla-León?