Los colegios e institutos gallegos abren un millar de expedientes disciplinarios cada curso En menos de un mes han salido a la luz tres posibles casos de acoso a estudiantes
02 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.A mediados del mes de enero salía a la luz el supuesto caso de acoso escolar a un estudiante en Pontevedra, y varios días después se repetía la situación en el municipio coruñés de Oleiros. Un tercer caso se producía esta misma semana en un instituto de Vilagarcía. A pesar de tratarse de casos aislados, «que non empañan a boa convivencia dos colexios» -según dijo ayer el director xeral de Centros, Alberto González Armesto-, la Consellería de Educación anunció un plan de mejora en la convivencia de centros docentes, que si logra finalizarse a tiempo entraría ya en vigor el próximo curso. Aunque el conselleiro de Educación, Celso Currás, no quiso adelantar el contenido de esta propuesta, sí señaló que el documento recogerá acciones concretas para concienciar a las asociaciones de padres, directores y profesores para que pongan en conocimiento de las autoridades pertinentes la existencia de estos casos, para que no se dejan ocultos, ya que esto empeoraría el clima de convivencia en los centros. Los casos de conflictividad en las aulas son aislados. Cada curso se abren alrededor de un millar de expedientes. En concreto, en el 2001 fueron 928; en el 2002, 1.007; y 860 en el 2003, la inmensa mayoría en la etapa de secundaria. Dentro de los motivos que son causa de apertura de estas sanciones figuran a la cabeza las peleas entre los propios compañeros, y en menor medida las faltas de respeto al propio profesor, que además han disminuido después de haberse registrado un pequeño boom tras el inicio de la aplicación de la Logse. La iniciativa de llevar a cabo un plan de mejora de la convivencia parte de la investigación llevada a cabo por el Consello Escolar de Galicia en el año 1999, en el que se reflejaban datos como que el 14,4% de los alumnos cambiarían de centro escolar por la mala convivencia existente, o que el 17,3% de los mismos reconocían que durante el último curso habían asistido a agresiones verbales entre alumnos.