Iberia no teme a Ryanair y cobra el vuelo a Londres cuatro veces más caro

Alberto Magro VIGO

GALICIA

El viaje de fin de semana desde Oporto valdrá 35 euros, por los 150 del billete desde Galicia La compañía española cree que el nuevo rival internacional no le quitará clientes

27 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

La aerolínea de bajo precio Ryanair se instalará en enero en Oporto, pero a Iberia no le tiembla el pulso. En la compañía española saben que su nuevo rival ofrecerá tarifas de fin de semana cuatro veces más baratas, pero aseguran que su servicio desde el aeropuerto de Santiago no se resentirá. Según afirman en Iberia, Ryanair juega a otra cosa. «Ellos van a aeropuertos secundarios que pueden generar más gastos de transporte al usuario y nosotros vamos a los principales. Tenemos además más disponibilidad de vuelos y mejores servicios. Lo que ofrecen ellos y lo que damos nosotros es totalmente distinto», explican en Iberia. Tan distinto es lo que venden que volar en fin de semana a Londres con Iberia es cuatro veces más caro: los 149,82 euros de tarifa que fija la compañía española por Internet se enfrentan a los 34,98 que supone viajar desde Oporto a la misma ciudad. La brecha que separa ambas ofertas se convierte en abismo cuando los precios que se comparan corresponden a un día laborable. En ese caso, Iberia está cobrando 887 euros para el mes de noviembre, una cantidad 55 veces superior a los 15,98 euros que cobrará a partir de enero Ryanair por ir y volver a Londres. La explicación a semejante desfase hay que buscarla en el tipo de cliente: la aerolínea de bajo precio pone sus precios más altos en los fines de semana, coincidiendo con su pico de demanda, ligada al ocio, mientras que Iberia cobra más a diario, sacando tajada de los viajes de empresa y negocios. Hay además importantes diferencias entre los aeropuertos que utilizan ambas compañías: Iberia vuela a Heathrow, terminal situada a 24 kilómetros de la capital británica, y Ryanair aterriza en Stansted, ubicado a 48 kilómetros de Londres. En cualquier caso, la nueva competencia para los aeropuertos gallegos supondrá una reducción de los movimientos de pasajeros. De hecho, en la entidad que gestiona las tres terminales de la comunidad, Aena, temen un fuerte retroceso, aunque carecen de informes sobre las consecuencias de la llegada de las aerolíneas de bajo precio al aeropuerto Francisco Sá Carneiro. Quien sí tiene estudios de mercado es Iberia, que sin embargo asegura que las aerolíneas de bajo coste no les quitaron clientes en ninguna de sus líneas. Y eso pese a que aeropuertos como el de Gerona subieron a los primeros puestos en tráfico de viajeros tras la llegada de Ryanair, circunstancia que se repitió en Valladolid, que se convirtió en el aeropuerto que más creció en el 2003. Guerra en Oporto Entre las aerolíneas, la principal afectada será Iberia, la única compañía que ofrece vuelos desde Galicia (Lavacolla) hasta Londres. Spanair y Air Europa sufrirán menos: aunque tienen destinos en la UE, la otra firma de bajo coste que operará en Oporto, Air Berlin, fija tarifas menos competitivas (unos 150 euros por volar a 18 ciudades de Alemania y Austria, y 38 euros por desplazarse a Palma de Mallorca). Donde la guerra de precios ya ha comenzado es en Oporto. Tres días después de que Ryanair anunciase su aterrizaje en Oporto, su competidor directo, British Airways, confirmó que bajarán las tarifas en octubre. El billete de ida y vuelta a Londres de la compañía más grande del viejo continente costará así 79 euros, la mitad que hasta hora, y la mitad que el viaje desde Santiago con Iberia.