El mundo a los cuatro vientos Científicos americanos crean un ratón modificado genéticamente que puede nadar sin cansarse y correr sin parar 1.800 metros, el doble que un ejemplar normal
24 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Se le conoce ya como el «ratón Schwarzenegger». Así han bautizado científicos del Salk Institute de San Diego a una nueva creación de laboratorio que revolucionará el mundo del atletismo y luchará contra la obesidad, que, en pocos años, se convertirá en la primera causa de muerte prevenible en Estados Unidos por delante del tabaco. La criatura ha sido modificada genéticamente para que corra más rápido sin parar, durante más tiempo y distancia que otros miembros «normales» de su especie. Además, incluso parado y sometido a una dieta alta en calorías, el ratón no engorda. La clave está en la modificación de un gen muscular, que una vez activado aumenta la capacidad de resistencia ante el ejercicio físico y también la de quemar grasas, incluso en períodos de inactividad. Para ello, los científicos han identificado las fibras musculares de la potencia y las de la resistencia. Su combinación genética ofrece estos asombrosos resultados. «Es todo un hallazgo en nuestro entendimiento del ejercicio y la dieta y sus efectos en la obesidad», dijo el lunes el doctor Ronald Evans, que encabeza el equipo de investigadores que durante diez años ha trabajado en este campo. «El uso práctico de este descubrimiento es su implicación en el control del peso», destacó. Aunque no todos piensan lo mismo. Y es que con este nuevo paso científico el doping genético para los atletas de élite está un poco más cerca, como reconoce el propio Evans al señalar: «Es un poco irónico que hayamos desarrollado este ratón maratón cuando se están celebrando los Juegos Olímpicos». Así, ya se han encendido las alarmas y muchos preven que los esteroides, las hormonas del crecimiento y otros medicamentos usados para aumentar la potencia muscular de los atletas pasarán a la historia gracias a este descubrimiento, que hace que los genes que dan fuerza a los músculos estén constantemente trabajando. La ventaja añadida es que este tratamiento es muy difícil de detectar por los temidos controles anti-doping . Quizá de nada sirvan ya para la próxima cita Olímpica de Pekín. Según el estudio, publicado en la edición online del diario de la Public Library of Science Biology, este nuevo ratón puede correr 1.800 metros sin parar, el doble de distancia y en la mitad de tiempo de lo que sería capaz si sus músculos no estuvieran programados para ello. «Los convierte de corredores de una mañana de domingo en atletas de maratón», explican los científicos. Evans afirma que por el momento no se han detectado en este descubrimiento efectos secundarios para la salud y que, además de servir para luchar contra la obesidad, también es útil para controlar la diabetes, las enfermedades coronarias y la distrofia muscular. Y aunque parte de la comunidad científica ya ha mostrado sus reservas ante el hallazgo, los investigadores del Salk Institute de San Diego se muestran convencidos de que, en unos años y tras los ajustes necesarios, se podría probar en humanos. De hecho, ya han conseguido que la farmacéutica GlaxoSmithKline esté probando en humanos uno de sus descubrimientos anteriores -la estimulación genética para crear el llamado «buen colesterol»-, que también fue aplicado en primer lugar en ratones de laboratorio. De momento, los laboratorios han preferido no comentar nada sobre el último «invento» de Evans.