El gallego que cogió la pelota que el astro inglés envió a las gradas en el partido Inglaterra-Grecia lo subasta en Internet y su precio alcanza ya los 9.550 euros
13 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El balón del penalti que David Beckham envió a las gradas en la pasada Eurocopa ha salido finalmente a la venta por Internet. Desde el pasado lunes a las 12 de la mañana, los aficionados a los recuerdos y a las curiosidades deportivas ya pueden pujar por la pelota, en la página web eBay.com . Su precio actual es de 9.550 euros, aunque la demanda puede incrementar el precio en los próximos días. El plazo de la subasta finalizará el 22 de julio, exactamente a las doce de la mañana, hora española, porque las ofertas pueden llegar de todo el mundo. El esférico, de momento, es propiedad de un aficionado gallego, Pablo Carral, de 25 años, que tuvo la doble suerte de poder asistir junto a su padre al partido entre Inglaterra y Grecia invitados por la compañía donde trabajan -Coca-Cola- y de que además le cayera del cielo el regalo de Beckham. En la tanda de penaltis, cuando el rubio galáctico erró el tiro de la pena máxima, el balón llegó a Pablo tras botar y rebotar entre el público. El joven coruñés consiguió atraparlo y, lo que era más difícil si cabe, sacarlo luego del campo escondido debajo de su chaqueta. Del estadio da Luz de Lisboa el balón fue a parar a Rianxo, lugar de donde es originaria la familia de Carral. Desde el momento en que se supo la noticia, los medios de comunicación no han dejado de ponerse en contacto con el joven, tanto cadenas de televisión como emisoras de radio, pero Carral no quiso vender el balón, a pesar que había recibido ofertas. Ahora ha cambiado de idea y ha decidido finalmente sacarlo a subasta: «Tuve muchas ofertas para comprarme el balón, y tenía que estudiar la mejor. Ahora se encuentra en Internet, en la página eBay.com , y estará ahí diez días», asegura el afortunado propietario. Una de estas ofertas fue la del rotativo escocés Daily Record . Según fuentes del diario, su intención no era otra que subastar el trofeo entre sus lectores, una iniciativa que sin duda tendría éxito, sabida la enemistad que profesan a todo lo inglés. Así, se pusieron en contacto con el gallego para lograr el preciado balón a través de un intermediario de Barcelona. Sin embargo, la cantidad supuestamente pedida, 30.000 euros, fue considerada excesiva, dado que el partido de cuartos de final entre Portugal e Inglaterra no tenía tanta trascendencia. «Fue un problema de falta de confianza», aseguró el joven coruñés, quien no quiso confirmar, pero tampoco desmentir, la oferta que había recibido por su balón. Otra de las personas que podría estar interesada en adquirir este esférico es el coleccionista Pablo Ornaque, responsable del Museo del Barça. Ornaque se encargó de algunos objetos cuando derribaron el estadio londinense de Wembley y conoce bien un mercado en el que se pueden llegar a pagar sumas fabulosas por el valor sentimental de algunas piezas. El balón de Carral ya ha multiplicado por cien su valor desde que apareció en la Red. Pero, a fin de cuentas, no es tan emblemático como muchos otros recuerdos que pueblan los museos de los equipos. Hijo de una rianxeira pero residente en A Coruña, a Carral le quedaba poco tiempo para vender su más preciado objeto, ya que a medida que transcurren los días el balón del penalti que falló Beckham va perdiendo valor. A pesar de toda la publicidad que ha recibido de varios canales de televisión de ámbito nacional y autonómico, el producto se devalúa a medida que se aleja la eliminación de Inglaterra. Han transcurrido sólo 20 días y 9.550 euros parece un precio más que suficiente por una simple pelota de fútbol.