Las protestas para exigir la reducción del tamaño de comercialización generaron retenciones kilométricas Pesca estima que la producción de almeja caería un 8% si se rebaja la talla de venta
30 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Ferrol sufrió ayer la jornada más conflictiva desde que el lunes la directiva del pósito local iniciase una huelga de hambre en el Concello para reclamar la rebaja de la talla mínima de la almeja de 38 a 36 milímetros. Paralelamente a esta protesta, los mariscadores decidieron radicalizar sus acciones en la calle, provocando el caos con tres cortes de tráfico que se sucedieron por sorpresa durante la mañana, en un intervalo de apenas dos horas y media, en los puntos neurálgicos de la circulación en la ciudad. Tal y como se recoge en el informe elaborado sobre los incidentes por la Policía Local, el primero tuvo lugar a las 10.45 horas, cuando un grupo de manifestantes obstaculizó la zona de paso al puerto del tráfico pesado procedente de la autopista. Sólo media hora más tarde, una nueva acción taponaba el tráfico -con medios humanos y materiales- en la glorieta que conecta uno de los accesos a la ciudad (la carretera de Catabois) con la autovía a Vilalba. En los poco más de 20 minutos que duró el corte se provocaron retenciones de más de dos kilómetros, según fuentes policiales. La última protesta de la mañana, y la más contundente, dio inicio a las 13.00 horas en el puente de As Pías, la arteria más importante de entrada y salida de la ciudad junto con la AP-9. Varios centenares de conductores quedaron atrapados durante tres cuartos de hora en el viaducto y en las prolongaciones del mismo hacia Ferrol y Fene. De madrugada, un grupo de personas no identificadas -presuntamente relacionadas con los mariscadores, según las autoridades- embadurnaron con pintura la fachada de la sede de la Xunta en la ciudad, provocando también daños a un par de vehículos aparcados en las inmediaciones. Desde la cofradía se amenazaba con recrudecer todavía más el conflicto si no se inicia un diálogo con Pesca sin condiciones previas. Responsabilizaron, además, al conselleiro López Veiga de la situación por «no ejercer sus funciones para tratar de hallar una solución». La respuesta La Consellería de Pesca mantenía ayer la necesidad de conservar en 38 milímetros la talla de venta de la almeja babosa. Entre otras cuestiones, la Administración autonómica señala que este tamaño «asegura o rendemento comercial óptimo da especie» y que su rebaja provocaría una caída del 8% en la productividad de los bancos marisqueros. La delegada provincial del departamento, Beatriz Mato, lamentó la escalada de incidentes en Ferrol. Dijo: «No entiendo como alguien se puede obcecar así con un tema que es imposible de variar, perjudicando a los trabajadores de la cofradía y a los ciudadanos». Recordó que el patrón mayor ferrolano, Bernardo Bastida, no se presentó a una reunión convocada para ayer y aclaró que las exigencias de evitar disturbios en el sector y velar por la legalidad de los tamaños de venta -motivos por los que Bastida rechazó el encuentro- «son inherentes a su cargo».