Un equipo de arqueólogos españoles descubre en el Valle de los Reyes una pizarra de madera con dibujos frontales de una figura regia, algo insólito en el arte egipcio
31 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Es la única representación conocida de un faraón dibujado de frente. Está en una pizarra de madera de la que se han hallado varios fragmentos, en la que dos manos hicieron sendos dibujos de la misma figura regia aún por identificar. Las trazaron hace 3.500 años un escriba y un alumno aventajado, y la descubrió a principios de este año en Luxor un equipo de egiptólogos españoles comandado por José Manuel Galán, adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas. La bautizaron como La tabla del maestro , y ayer la presentaron en público. «Es un hallazgo único», asegura Galán. Hasta ahora, no se tenía noticia del retrato de un faraón de frente, y menos por partida doble. «Uno de los dibujos, de trazo más firme, es obra de un maestro, y el otro, una réplica de trazo más dubitativo y en la que se aprecian las correcciones, de su alumno» asegura el experto. En el reverso figura la imagen de un faraón cazando patos, una representación muy poco usual en la época. Tumbas El descubrimiento se produjo en la tercera campaña del proyecto Djehuti, que excava en la necrópolis Dra Abu el-Naga de Luxor, en el Valle de los Reyes, las tumbas de dos altos dignatarios de la corte, Djehuty y Hery, que vivieron a comienzos de la XVIII dinastía y sirvieron a la reina Hatshepsut. La tabla apareció en la excavación de los patios de unas tumbas todavía cubiertas por escombros, en las que Galán espera «importantes sorpresas», y en la que, según él, «hay trabajo para veinte años». Los especialistas creen que la pizarra pertenece a la época del rey Tutmosis III, hacia el 1.450 antes de Cristo, y que se utilizaba para la enseñanza de la escritura y el dibujo. Sobre la madera se trazó un cuadrícula roja «según el canon egipcio para la representación del cuerpo humano», y sobre ella fueron dibujadas ambas figuras. Se han hallado catorce de los dieciocho fragmentos que se supone conformaban la tabla, de 31 por 50 centímetros y un centímetro de grosor. «La representación de figuras de frente es algo muy poco frecuente en el arte egipcio, que sólo representa así a enemigos o extranjeros» hace notar Galán, quien cree que quizá se trata de un boceto para la escultura de un faraón. La tabla incluye un texto escrito en hierático -grafía cursiva-, que prueba la estrecha relación que en el antiguo Egipto guardaban la escritura y el dibujo. El texto recoge un párrafo de El libro de Kemit , utilizado en las escuelas de escribas para la enseñanza de la escritura. Se repite tres veces el mismo pasaje, y, como en los dibujos, se presume que el modelo, con letra más compacta, es del maestro, y las réplicas, con letras más grandes y menos precisas, de uno o de dos aprendices. Museo de Luxor Los fragmentos de la tabla han quedado depositados en el museo de Luxor, que se inaugurará próximamente, y será una de sus piezas estelares junto a la estatua del faraón Tutmosis III. El portavoz de los egiptólogos que la descubrieron no descarta que la pieza se pueda exponer en varias ciudades de España, aunque para eso habrá que esperar «cuatro o cinco años». De momento, los resultados de la investigación aparecerán pronto en la revista National Geographic .