Sólo la zona norte de A Coruña y Lugo bajará hoy de los 30° El choque entre las altas temperaturas y el aire frío en altura traerá inestabilidad
12 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Faltan ocho días para el verano y el de hoy será más típico del mes de agosto que de un junio primaveral. El día de San Antonio, patrón benefactor de las vacas (no hace mucho en las aldeas todavía se saludaba a los vecinos que conducían ganado con un respetuoso «Adiós Josefa e San Antonio»), llega hoy con las temperaturas más sofocantes del año: 38° en Ourense, más de 30° en el sur de la provincia de A Coruña, toda Pontevedra y el interior de Lugo, y 27° en Ferrol y A Mariña lucense. Será bochornoso y sobrará todo. El anticiclón de las Azores mantendrá a Galicia dentro del área de altas presiones y los vientos del sur traerán aire cálido de latitudes próximas al norte de África. Consecuencias Demasiado calor para no tener consecuencias. Cuando el aire en contacto con el suelo alcanza temperaturas elevadas, como ocurrirá hoy, se vuelve más ligero y en su ascenso hacia las capas altas entra en contacto con aire frío, de forma que el vapor de agua que contiene se condensa, propiciando la formación de nubes. Es un fenómeno frecuente en los meses de verano, que da lugar a situaciones de relativa inestabilidad conocidas como bajas térmicas (esas corrientes ascendentes del aire son las que aprovechan las aves para planear y las preferidas por los expertos en parapente y globo aerostático). Pero hoy la baja térmica tendrá un refuerzo añadido: a lo largo de los últimos días fue introduciéndose en las capas altas de la atmósfera una masa de aire frío procedente del Atlántico, que hará más explosivo aún el choque con el aire recalentado en contacto con el suelo. Cumulonimbos De ahí las tormentas que reventarán los cielos del interior de Galicia en las horas centrales de hoy y mañana. Con ellas, los cumulonimbos, las nubes más espectaculares de cuantas existen, enormes masas con base plana y un desarrollo vertical que puede alcanzar los doce kilómetros de altura, coronado por un velo de nubes de hielo en forma de yunque.