El alcalde de Sada justifica la compra de whisky con cargo al Concello

Paloma Abejón LA VOZ | MADRID

GALICIA

RAQUEL P. VIECO

Rodríguez Ares declaró ayer ante el Supremo por presunta malversación y prevaricación El regidor del PP vincula las acusaciones contra él a la proximidad de las elecciones

10 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?amón Rodríguez Ares, alcalde de Sada y senador del PP por la provincia de A Coruña, declaró ayer como imputado ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo por dos presuntos delitos de malversación continuada de caudales públicos y prevaricación. Rodríguez Ares renunció a su condición de aforado y compareció de forma voluntaria en el sumario que se instruye contra él tras la querella planteada por la ex edil de su grupo, Elena Ramallo. Animado, con respuestas para todo y asegurando que las acusaciones contra él son verdades a medias contadas fuera de contexto, el regidor justificó una por una todas sus actuaciones. Puso un ejemplo: «Si lees un texto que dice que San Antonio dormía encima de una vieja, puede parecer escandaloso, pero si pasas la página y lees que dormía encima de una vieja... estera, ves la verdad».Según explicó, la compra de botellas de whisky y cajas de cerveza con cargo a las arcas municipales «eran pedidos de cátering que realizaban los grupos folclóricos que actuaban contratados por el Ayuntamiento». Por otra parte, la utilización de dos coches oficiales no obedecía a que uno lo usara su familia, sino a que mientras él viajaba a Santiago algún edil conducía el otro.Respecto al viaje a Nueva York pagado por el Concello, el alcalde apuntó que era un homenaje a su persona y, por tanto, un viaje institucional. Además, sobre el testimonio de una persona que asegura que Rodríguez Ares viajó gratis porque él mismo lo invitó, el regidor se limitó a decir que «mañana pueden salir dos o tres diciendo otra cosa. Estamos en campaña electoral».Para los asistentes a la declaración, la comparecencia dejó «puntos negros que hay que aclarar» y, según indicaron, «la sensación es que existen indicios para actuar contra él».