Robert Sténuit es una figura muy controvertida en el mundo de la arqueología submarina. Los estudiosos lo consideran un pirata y los buzos lo admiran
06 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Robert Sténuit es belga, pero habla un español muy correcto y fluido. El motivo es claro. «Pasé dos años en la bahía de Vigo -señala-, en la investigación de la batalla de Rande. Además, suelo ir a investigar al Anchivo General de Indias en Simancas». También estuvo en la Costa da Morte, aunque dice no recordar exactamente donde. Sólo se refiere a «cascos modernos, de hierro». Preguntas más concretas le hacen recordar el Douro . Recuerda el documental y «un gran tesoro de oro» explica que se consiguió sacar en muy pocos días, con un artefacto que no acierta a nombrar en español, pero que define como «pinzas para tomar azúcar de un recipiente». Reconoce que el trabajo no fue de arqueología y que él se ocupó de la labor histórica, de «dónde y cómo estaba el oro». También es consciente de la finalidad de aquella labor y contesta con un lacónico «sí» cuando se le pregunta por ello y añade que el Douro estaba fuera de las aguas territoriales españolas. Robert Sténuit tiene un historial impresionante. Entre 1956 y 1957 hizo campaña en Rande, en el equipo de John S, Potter. Diez años más tarde descubrió el galeón Girona de la Armada Invencible. Ha publicado numersos trabajos científicos y libros, pero ahora más conocido por el «rescate» de tesoros, que por la arqueología. Para la Xunta y para arqueólogos de diversas universidades españolas es un expoliador, cuyas actividades rozan la legalidad, pero, hasta el momento, nadie lo ha perseguido.