Cabo Vilán se parte en dos

La Voz LA VOZ | CARBALLO

GALICIA

J. M. CASAL

La construcción de una granja de rodaballo saca del istmo 162.000 metros cúbicos de tierra El gerente de la promotora, Stolt Sea Farm, asegura que todo el espacio se regenerará al final

29 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La apertura de la falda de Cabo Vilán para construir una granja de rodaballo, en pleno itsmo donde dos brazos de mar casi se tocan, ha abierto a su vez otro debate: el de la conveniencia o no de efectuar unas gigantescas obras (la primera fase cuesta 17 millones de euros y la Xunta paga la mitad) en un Sitio Natural de Interés Nacional y un Lugar de Interés Comunitario. O, lo que es lo mismo, uno de los lugares más hermosos y representativos de la Costa da Morte. En efecto, las obras no son cualquier cosa. Los números son grandes como el paisaje: un movimiento de tierras de 162.000 metros cúbicos (la mayor parte se aprovecharán para regenerar vertederos y canteras), 460 tanques de hormigón y edificios auxiliares y un enorme canal interior que hará que esos brazos de mar se junten como el canal de Panamá. Expectación Estos trabajos, que han despertado mucha más expectación (e indignación) fuera que dentro de Camariñas, no ofrecen duda para Pablo García, gerente de la empresa promotora, Stolt Sea Farm Prodemar: «Ahora es cuando más se ve, pero después aplicaremos las medidas correctoras que lo dejarán casi todo cubierto de nuevo». García asegura que se colocarán pantallas protectoras (rocas de tres y cuatro toneladas) para que desde el mar ni se intuya que la fisonomía varía. Otra cosa será desde tierra. Además, las obras tienen todos los permisos en regla (tardaron más de un año en lograrlos todos), incluido el informe de impacto ambiental. Éste obliga a regenerar las especies autóctonas, como los «quirogais litorais aerohalinos de Erica vagans e Ulex marítimos, un ecosistema de grande importancia». Consultada la Consellería de Medio Ambiente, un portavoz asegura que todo está correcto. Lo mismo Urbanismo y el Concello. Pero las imágenes, cercanas y lejanas (numerosos romeros de la Barca se preguntaban, al otro lado de la ría, qué era lo que resplandecía bajo el faro y el parque eólico) invitan a algunos a reflexionar sobre sus posibles beneficios, si los hay. Pablo García asegura que en esta planta de peces planos trabajarán unas cincuenta personas. Más adelante está prevista la construcción de otra granja de cría que dará trabajos y, posiblemente, más canteras que regenerar. En ese próximo proyecto la investigación en acuicultura jugará, al parecer, un lugar fundamental. De todos modos, y aun aceptando los beneficios, la pregunta que surge es: ¿pero tenía que ser exactamente en Vilán? Parque temático Marisol Soneira, parlamentaria socialista y concejala de Pesca de Camariñas, dice que sí. O no, porque el otro lugar era el cabo de Touriñán, en Muxía, un enclave similar. Pero la corporación no quiso que esta obra se le escapase. Soneira lo tiene claro: «Imos ver, é que en Camariñas ninguén se queixa. Non hai debate porque os beneficios son importantísimos». En su opinión, «os ecoloxistas de fin de semana queren ter isto como na época dos romanos, pero gratis. Se a Costa da Morte é un parque temático, que os visitantes paguen. A obra quedará moi ben, hai que xulgala ó final, non agora».