Los meteorólogos alertan de que la sequía no se terminará en otoño

GALICIA

Galicia atraviesa «una de las sequías más importantes de los últimos cuarenta años». Así lo asegura el Centro Meteorológico Territorial. Expertos de este organismo han analizado los datos recogidos en casi doscientas estaciones gallegas desde septiembre del año pasado hasta agosto del presente, y concluyen que la comunidad autónoma está inmersa en un ciclo hidrológico seco.

21 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay que remontarse al año hidrológico de 1988-89 para encontrar tal déficit de lluvias. Se trata del antecedente más cercano, según advierten los responsables del centro meteorológico en el estudio que han elaborado. Cambio ¿Puede mantenerse la anómala situación? El próximo día 23, poco antes de las siete de la mañana, comenzará oficialmente el otoño astronómico. Se supone que iniciaremos el trimestre más húmedo, pero las cosas no están tan claras. «Los meses de noviembre y diciembre del año pasado fueron especialmente secos», alertan los especialistas en su informe. La advertencia es que el otoño comienza con déficit de precipitaciones en Galicia, pese a las inundaciones puntuales que se han registrado en los últimos días. Para que la situación se normalice, serán necesarios muchas más jornadas de precipitación. De hecho, las lluvias recogidas durante lo que va de septiembre suponen, hasta el momento, la mitad del valor normal. Habrá que esperar para ver si entramos en lo que se denomina un comportamiento climático normal. ¿Está loco el tiempo? Ese ha sido uno de los comentarios más recurrentes este verano porque Galicia ha pasado, sin apenas respiro, del año más lluvioso del siglo a uno de los más secos. Pero los expertos prefieren tener a su disposición series temporales más grandes para hacer aseveraciones al respecto. Anormal Lo cierto es que en el año hidrológico 2001-2002 ningún mes destacó por sus precipitaciones. Noviembre y diciembre, que normalmente concentran la mayor parte de las lluvias de todo el año, no obligaron a sacar demasiado el paraguas, como ya se ha dicho. Y los meses posteriores también fueron deficitarios. Paradójicamente, en mayo y junio se vivió un tiempo algo menos seco.