Pesca pretende que los pósitos funcionen como sociedades anónimas y controlará sus cuentas La adaptación al siglo XXI de unas instituciones centenarias como son las cofradías de pescadores es cuestión de días. El conselleiro de Pesca, Enrique López Veiga, anunció que ya está redactado el nuevo decreto que regulará el funcionamiento de los pósitos, unas entidades en las que el patrón mayor seguirá mandando, pero algo menos. Según López Veiga, la nueva normativa abrirá a los cofrades la posibilidad de convocar a la junta general (máximo órgano de gobierno), como en cualquier sociedad empresarial.
17 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Seguirán siendo corporaciones de derecho público y también se salvará la representación paritaria (empresarios y trabajadores a partes iguales) en los órganos de gobierno. Ahora bien, el nuevo decreto de cofradías, que en los próximos días llegará a los 63 pósitos gallegos, introducirá cambios sustanciales en el funcionamiento de estas entidades que han sobrevivido al paso de varios siglos. Enrique López Veiga quiere evitar que se repitan casos como los de Noia y Mugardos, en los que Pesca tuvo que tomar las riendas y, por eso, la nueva normativa introducirá mecanismos de prevención. El patrón mayor será el máximo mandatario del pósito, pero se limitarán sus poderes. Ya no será de su exclusiva competencia convocar a la junta general ¿máximo órgano de gobierno dentro de una cofradía¿, sino que será posible organizar una reunión cuando un mínimo de socios así lo soliciten: «Como ocurre en tódalas sociedades, e non deixar as convocatorias á arbitrariedade do patrón maior», explicó el conselleiro. Vigilancia contable También habrá un mayor control sobre las cuentas de la entidad. Aunque el organismo que se encarga de revisar los resultados contables de los pósitos es el Tribunal de Contas, éste «sempre está desbordado», de ahí que se introduzca «unha especie de depuración previa por parte da autoridade de Pesca, pero só para facilitar a laboura», adelantó López Veiga. La intención última es que las cofradías funcionen como cooperativas o sociedades anónimas y dejen de ser esas «entidades extrañas» que ahora son. No es la primera vez que López Veiga apuesta por la fórmula de las sociedades anónimas para el funcionamiento de los pósitos de pescadores, con la figura de un gerente, especializado en los aspectos contables, al lado de un patrón mayor. Esta es la propuesta que el conselleiro hace para que las cofradías entren de lleno en el siglo XXI, aunque «son os pósitos os que teñen a última palabra».