LOIS BLANCO LÍNEAS SECUNDARIAS
02 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.¿Por qué no ha de obtener Galicia réditos de la reivindicación de su pobreza? Una demanda, la de ser pobres, que ya utilizan con maestría y humor los empresarios de Lugo. Cuando se sienten marginados en litigios localistas como el de las últimas semanas con el AVE invisible, los empresarios lucenses reivindican sus escaseces. Su argumento es sencillo: el tren tiene que llegar a Lugo porque se hará con fondos europeos que Galicia recibe gracias a que su provincia y la de Ourense figuran entre las menos desarrolladas de España. Cada nuevo estudio que pasa por el microscopio los índices de convergencia de Galicia con Europa o España constata que la reivindicación de la pobreza es justa. Pero, además, necesaria. Porque las oportunidades para pegar un estirón convergente sólo son dos: exprimir la rentabilidad de los fondos estructurales que recibirá de la UE hasta el 2012 por ocupar el furgón de cola de las regiones europeas y seducir a los gobiernos de Madrid. El destino que se le conceda a los fondos estructurales del período 2006/12 será determinante para dar el estirón o seguir donde estamos. Pero no bastarán por si solos mientras el único instrumento de cohesión territorial que se practica desde Madrid es el patriotismo constitucional.