A POR LA COPA / AMBIENTE
06 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Huele a final. Desde los confines agrícolas de la ciudad hasta María Pita. A Coruña revienta. Son cada vez más los que adornan sus casas y negocios con los colores blanquiazules. En los bares y cafeterías no se habla de otra cosa, que ya es bastante. Los bancos y cajas también se suman a la fiesta, invierten en el Dépor. Primero fue Caixa Galicia quien adornó la ciudad, coloreando de blanquiazul oficinas, edificios y pasarelas peatonales. Después se subió al carro el Banco Pastor: desde el lunes, las fachadas de su sede central y de la Fundación Barrié están cubiertas por banderas gigantes del Deportivo. Tres tiras blanquiazules lucen también en la entrada de Las Esclavas. Apoyo divino para el Deportivo, que falta le hace ante la tarea que le aguarda esta noche. Es la casa de Dios esa iglesia, pero antes lo fue del equipo blanquiazul, pues en esa zona se levantaba el viejo Riazor. De hecho, la puerta principal de aquel campo estaba donde ahora se alza el portalón de la iglesia. Hoy se espera que los más rezagados a colocar en las ventanas globos y banderas se animen por fin a hacerlo. El viernes en el que el Dépor ganó la Liga, A Coruña estaba completamente coloreada. Entonces, la federación de peñas promovió la campaña Por una ciudad blanquiazul. No se ha repetido esta iniciativa, y no han sido tantos los deportivistas que han decidido airear sus colores desde sus balcones. Pero ahí están los cuatro mil metros de tela que se vendieron hasta el momento en los establecimientos coruñeses. Las que nunca fallan son las placeras del mercado de Lugo. A medida que se acerca el partido, el recinto gana en colorido y el ambiente recuerda a gestas pasadas.