José Manuel Queijo se confesó autor del crimen hace un año

La Voz

GALICIA

Este rocambolesco caso se inició hace poco más de un año, cuando José Manuel Queijo se presentó en el cuartel de la Guarcia Civil de Ordes para confesarse autor de la muerte de su convecino, siete años antes. En un principio, los agentes lo mandaron para casa al observar que presentaba síntomas de embriaguez y de que no se encontraba en sus cabales. Pero al día siguiente, el grupo judicial la Guardia Civil lo interrogó y saltó la sorpresa. En una declaración que duró varias horas, Queijo describió cómo había matado a Manuel Gómez. Manifestó que estaba enfadado con él porque no le había vendido unos conejos. El arma homicida Tras comprar un cuchillo de cortar jamón, tomó unas cervezas y se dirigió a casa de su vecino. Cuando éste le abrió, le dió una cuchillada. Después lo arrastró hasta la cocina y le asestó otra, aunque negó que le hubiera dado unas cuarenta. Según su versión, abandonó la casa pero regresó para limpiar las huellas que había dejado. Pero no limpió la sangre y allí quedó marcada la huella de una zapatilla deportiva, prenda que confesó que llevaba puesta el día que cometió el crimen. Ante tan detallado relato, el caso parecía resuelto e ingresó en prisión, pero la Guardia Civil siguió teniendo dudas, dada la disminución psíquica que padece Manuel Queijo.