El psiquiatra del Negro ingresa en prisión al no poder explicar sus ingresos millonarios

J. A. B. MADRID

GALICIA

El psiquiatra de la prisión madrileña de Valdemoro, Ángel Hebrero, imputado en el Tribunal Supremo por su participación en el polémico proceso de excarcelación del presunto narcotraficante Carlos Ruiz Santamaría, «el Negro», ingresó ayer en prisión bajo fianza de 50.000 euros (8,3 millones de pesetas) acusado de un delito de cohecho.

22 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El médico no pudo dar una justificación «creíble» a los 45.000 dólares (más de ocho millones de pesetas) encontrados en el doble fondo de un armario de su domicilio, así como a otros 34.000 euros descubiertos en dos cuentas bancarias ya intervenidas. La Dirección General de Instituciones Penitencias ha suspendido, además, a Ángel Hebrero de empleo y sueldo durante tres años por «incompatibilidad laboral» con una consulta particular de psiquatría que ofrecía en su propia vivienda. El médico que trató al Negro en la cárcel volvió a declarar ayer, en sesiones intensivas, ante el juez Julián Sánchez Melgar, instructor del procedimiento abierto tras la querella contra los tres jueces de la Audiencia Nacional que excarcelaron al presunto narco luego fugado. A diferencia de sus anteriores versiones exculpatorias, ayer Ángel Hebrero no tuvo reparo en admitir que había «ocultado» información a Instituciones Penitencias sobre su consulta particular, e incluso insinuó que había cobrado en dinero negro a algunos clientes. Y es que el psiquiatra recurrió a cualquier argumento con tal de demostrar que los 85.400 euros descubiertos en su poder, repartidos en distintas divisas, son «el fruto de veinte largos años de trabajo», como repitió en el interrogatorio al que fue sometido en el Supremo. «Desconfiaba» de los bancos No pudo evitar, en todo caso, nuevas contradicciones que el teniente fiscal José María Luzón se encargó de resaltar: el jueves declaró que ignoraba de dónde procedía el dinero, luego afirmó que era el resultado de la venta de una finca familiar, y ayer redujo la aportación de su madre a la mínima expresión y dijo que casi todas las ganancias provenían de su consulta. Explicó que por «desconfianza» de los bancos -su defensa sostiene que es un «hombre de mentalidad antigua»- suele guardar el dinero en casa, y que sólo se decidió a ingresar una cantidad millonaria por el cambio de moneda al euro. Respecto al hecho de tener distintas divisas, indicó que prefiere tener dólares americanos porque «es una moneda fuerte» y que el resto, oculto en sobres pequeños, son «réditos» de viajes al extranjero. Al juez no le «satisfacen» las explicaciones sobre su patrimonio financiero (34.260 euros en dos cuentas ya intervenidas y 45.000 dólares ocultos en el doble fondo de un armario). En el auto donde le imputa el presunto cohecho, sostiene que dispone de muchos ingresos «atípicos» y sin justificación legal, y recuerda que los narcos suelen usar en sus operaciones monedas de varios países y distinto valor.